El periódico digital «El Faro» confirmó en una nota publicada en su sitio web que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés) financiaba a más de una decena de medios salvadoreños «independientes», algunos de los cuales están por cerrar por depender de las subvenciones de dicha agencia que ya fueron eliminadas.
«El 26 de febrero fue el último día en que la revista de periodismo de investigación GatoEncerrado tuvo una sala de redacción. Fue uno de los 11 medios salvadoreños afectados con el congelamiento de los fondos de la cooperación estadounidense», confirma «El Faro» en su reportaje.
También señala que dicha cooperación tenía, entre otros destinos, financiar «componentes de transparencia y 40 medios en Centroamérica (11 de ellos en El Salvador)».

El 20 de enero anterior el presidente Donald Trump ordenó congelar el financiamiento de la ayuda exterior y revisar el destino de miles de millones de dólares en ayuda y desarrollo en el extranjero, para conocer si estaban alineados a las políticas del Gobierno, denunciando que gran parte de la ayuda exterior era un desperdicio.
De acuerdo a «El Faro», otro destino de los recursos otorgados por Usaid en El Salvador era «Proyecto Lava», que «tenía seis meses en una red de medios apoyada financieramente con fondos de la cooperación estadounidense» y «llevaba un año completando las diversas etapas para obtener un financiamiento individual».
También recuerda que «en el año 2024 solo el 7.6 % de la cooperación de Estados Unidos iba dirigida a proyectos en lo que una parte del dinero se destinaba a periodistas y medios de prensa».
En febrero pasado el medio la Voz de América (VOA) informó que «el cierre global de USAID ha dejado en crisis a medios salvadoreños que dependían de su financiamiento para investigaciones».
Reporteros Sin Fronteras (RSF) reconoció en medio del escándalo que la USAID financió a miles de periodistas, cientos de medios de comunicación, así como a centenares de oenegés vinculadas con medios «independientes» en diversos países del mundo.
En esa lista de «medios independientes» la VOA agregaba a MalaYerba y Voz Pública, que «ahora, buscan alternativas como suscripciones y consultorías».
Según «El Faro», una de sus fuentes afirmó que «hay medios que tendrán que desaparecer, otros se van a fusionar y que el reto es sensibilizar a las organizaciones del mundo para que ayuden a sostener financieramente el periodismo».







