Se encontrarán con la población local durante la visita de un mercado artesanal en Tobermory, pequeño puerto de casas multicolores, y luego en una finca tradicional de cría de ovejas.
Un encuentro también está previsto con guardias forestales y estudiantes que participan en un programa de iniciación al medio ambiente al aire libre, tema que le gusta a la pareja, según el programa publicado por el palacio de Kensington.
Los encuentros serán por lo regular cortos, para preservar la salud de la princesa.
Según diarios británicos, Guillermo y Catalina, cuyos títulos en Escocia son duque y duquesa de Rothesay, eligieron albergarse en una cabaña aislada en esta isla de 3.000 habitantes que vive del turismo, la pesca y la agricultura.
Terminarán el viaje el miércoles viajando en ferry a la pequeña isla vecina de Iona, que tiene 170 habitantes y recibe 130.000 visitantes cada año.
En Escocia Catalina y Guillermo, de 42 años, se encontraron hace 20 años, cuando estudiaban en la universidad de St Andrews, en el noroeste de Edimburgo.
Su gran boda, seguida por decenas de millones de telespectadores en el mundo, fue en la Abadía de Westminster el 29 de abril de 2011.
Tienen tres hijos, el príncipe Jorge, 11 años, la princesa Carlota, 9 años, y el príncipe Luis, 7 años.







