El propósito del Programa de Movilidad Laboral del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Gobierno estadounidense se cumplió en el salvadoreño Carlos Umaña, de 30 años, propietario de una granja avícola en Apastepeque, San Vicente. Con la idea de impulsar muchos proyectos y con «la visión de convertirse en un motor económico para el país», desde su primer viaje en el extranjero apostó por invertir en su propio negocio.
Umaña se graduó de la Licenciatura de Ciencias Sociales, y siempre mantuvo la idea de emprender. Con varas de bambú, alambres de amarre y pedazos de plástico cimentó la primera galera, con 20 gallinas. Los fondos los obtuvo de la venta de pollo de engorde para el capital semilla y luego procedió con su sueño avícola.

convertido en un empleador más en su comunidad.
En 2023, fue el momento en el que dio sus primeros pasos como dueño, motivado por la seguridad en el país. Una pariente le comentó sobre el Programa de Movilidad Laboral y decidió inscribirse, aunque no tenía expectativas. Sin embargo, fue convocado y seleccionado para laborar en una empresa hotelera en Maine.
En su primer viaje a Estados Unidos por ocho meses trabajó en mantenimiento y en el área de limpieza, así como en tareas relacionadas con maquinaria. La experiencia le cambió la vida y retornó con una «visión más amplia» de lo que deseaba construir.
«Fue una experiencia muy bonita, porque pude conocer el ritmo de trabajo de una persona de India y de una americana gracias a Dios y al Gobierno [de El Salvador] por medio del programa», compartió.
El presupuesto de ese viaje lo destinó a construir un galpón con materiales más resistentes, también adquirió 600 gallinas para producir huevos. En cuestión de cuatro meses estaba lista su misión, pero le cedió el mando a su padre por unos meses, ya que lo contrató la misma empresa hotelera en 2024.
Su desempeño le abrió la segunda oportunidad, con una estancia de nueve meses. «Uno siempre busca dejar en alto el nombre de El Salvador», aseguró.

Umaña es ahora una fuente de empleo en Apastepeque, ya que su equipo de trabajo está conformado por cuatro personas, dos de ellas se están formando académicamente con la remuneración. También, por temporadas, ha contratado a albañiles y a otras industrias para mejorar las infraestructuras.
«Para mí, sería una gran alegría que pudieran tener una oportunidad como la que tuve con el programa», afirmó respecto a los jóvenes que trabajan en la granja. Con 1,600 gallinas, Umaña obtiene entre 1,400 y 1,600 huevos cada día, dependiendo del cuidado y las circunstancias del clima.
«Nuestro país está gozando de una plenitud para el desarrollo, lo que se necesita es invertir para generar economía y, así, crear oportunidades de empleo», manifestó.
«Muchos anhelan trabajar y superarse, y yo he valorado mucho viajar al exterior para cumplir uno de mis sueños, que es tener una pequeña granja», compartió.
El propietario es uno de los 17,551 salvadoreños con empleo en Estados Unidos mediante el Programa de Movilidad Laboral, lo que previene la migración irregular y promueve la migración regular, segura, legal y circular. El proyecto se enfoca en otorgar visas de trabajo temporal al talento humano.








