El exfiscal Luis Martínez y los abogados Julio Arriaza y Héctor Francisco Grimaldi, deben seguir en la cárcel, así lo ha resuelto la Cámara Tercera de lo Penal de la Primera Sección del Centro, al confirmar la decisión judicial que emitió el Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador.
De forma unánime, los magistrados Apolonio Tobar y David Morán dan la razón al tribunal luego de analizar la impugnación que los defensores interpusieron.
Al momento de emitir el fallo, los jueces de sentencia consideraron que luego del debate encontraron certeza que los tres incurrieron en los delitos que la Fiscalía General de la República les atribuyó y que al no ser posible un beneficio de medidas suspensivas de la pena, ordenaron la detención, por la existencia de la apariencia del buen derecho de que son culpables y porque había peligro de fuga.
Los ahora condenados plantearon varios argumentos, en la apelación interpuesta; Héctor Francisco Grimaldi dice que el tribunal no fundamentó debidamente y por lo tanto no está apegada a derecho, además, según él, no existe un medio legal de prueba y otros indicios de peligro de fuga.
Luis Martínez expuso a los magistrados del tribunal superior que «no hay justificación fáctica que motivare para variar o modificar sustancialmente la medida cautelar del arresto domiciliar al grado más gravoso de la detención provisional recluido en un centro penitenciario».
Mientras que Julio Arriza menciona la ausencia de motivación de la resolución de los jueces y que se le ha encarcelado sin sustento alguno.
Pero en la resolución de la Cámara, los magistrados señalan que el tribunal ha dado cumplimiento a la fundamentación de la sentencia ya que expresa con precisión los motivos por los cuales los mandó a prisión.
«Esta Cámara considera que la resolución dictada por el Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador, se encuentra formulada y legalmente fundamentada, en atención, a los parámetros procesales correspondientes a la imposición de la medida cautelar de la detención provisional, siendo procedente confirmar la decisión judicial pronunciada e impugnada en alzada».
Luis Martínez fue condenado a 10 años de cárcel, por fabricar prueba falsa para acusar en tribunales de San Salvador, a dos víctimas, entre ellas, Claudia María Herrera, además de omitir investigaciones por casos de corrupción y crimen organizado que a través de escuchas telefónicas fueron captados, por el Centro de Intervención de las Telecomunicaciones.
Por el delito de fraude procesal el juez del Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador que tuvo a cargo la causa, le impuso cinco años de prisión, la misma pena recibió por el delito de omisión de la investigación.
El exdirector de los Intereses de la Sociedad de la Fiscalía, Julio Arriaza, fue condenado a cinco años de cárcel y el abogado Héctor Francisco Grimaldi, fue sentenciado a seis años por dos casos de fraude procesal.







