Cecibel Vásquez tiene 33 años, es madre de una niña de nueve y labora como ejecutiva de negocio en una agencia bancaria.
Asegura que siempre fue constante con sus chequeos, pero en enero de 2024 su esposo le detectó una bolita en el pecho, por lo que le sugirió que se hiciera una ultrasonografía de mama.
Los exámenes desataron los más profundos miedos de Cecibel. «Yo creo que nadie quiere recibir esa noticia, era un miedo que yo sentía que no sé qué haría si en algún momento a mí me dijeran que tengo cáncer.
Pero ahora es un miedo más superado, porque cuando recibí la noticia lo primero en que pensé fue en mi hija, creo que ese fue mi motor para llevar mi proceso con la mejor actitud», comentó.
Al recibir el diagnóstico, Cecibel decidió confiar en su ginecóloga. «Le pregunté qué era lo que yo tenía que hacer para hacerlo lo más pronto posible. Me hicieron una mastectomía radical para extraer prácticamente toda la parte maligna que yo tenía», señala.
Cecibel asegura que este proceso lo ha tomado con la mejor actitud, confiando en Dios que le dé la fortaleza necesaria para seguir adelante. El apoyo de la empresa bancaria para la que labora, así como el de su familia, es una pieza fundamental en su proceso de recuperación.
«Desde un principio tuve el apoyo de ellos, mi hija a pesar de que estaba pequeña tratamos la manera de que no tomara a mal mi proceso. Tuvimos que acudir a ayuda psicológica para ella, pero únicamente necesitó de tres sesiones y ahora lo ha tomado bien», agregó, recordando que la familia también debe buscar ayuda profesional en el momento que se necesite.







