Fundación Calleja participó recientemente como ponente en el Foro «Construyendo puentes para la Reintegración Sociolaboral: Alianzas Público–Privadas en favor de las Personas Migrantes Retornadas en el Norte de Centroamérica», un espacio regional que reunió a actores públicos, privados y de la cooperación internacional para analizar avances y desafíos en la inclusión socioproductiva de personas retornadas.
Durante el encuentro, la fundación presentó su programa «Jóvenes en Progreso», el cual se ha consolidado como un modelo integral de formación, empleabilidad y acompañamiento laboral. La iniciativa combina capacitación técnica, fortalecimiento de habilidades blandas, certificación de competencias y mecanismos efectivos de vinculación laboral, con el objetivo de facilitar el acceso a empleos formales y sostenibles.
Clara Rodríguez, directora ejecutiva de Fundación Calleja, compartió la experiencia desarrollada en El Salvador y subrayó que el enfoque del programa va más allá de la inserción laboral inmediata, ya que busca acompañar a las personas en la reconstrucción de sus proyectos de vida y en su integración a la dinámica productiva del país. Según explicó, estos procesos permiten que las personas retornadas no solo encuentren un empleo, sino que desarrollen capacidades en condiciones dignas y con perspectivas de crecimiento.
«Para Fundación Calleja, la inclusión sociolaboral es un compromiso permanente. Cada proceso de formación, cada acompañamiento y cada oportunidad laboral que impulsamos está orientado a que las personas encuentren un camino real para aportar con su talento y eso abarca también a las personas retornadas. Nuestro propósito es claro: seguir siendo un aliado que abre puertas, genera oportunidades y promueve una reintegración digna y sostenible», expresó Rodríguez durante su intervención.

La participación de Fundación Calleja fue destacada como uno de los casos de alianzas público–privadas que están generando resultados concretos y replicables en la región. Su modelo evidencia cómo el sector empresarial y las fundaciones vinculadas a este pueden convertirse en catalizadores de oportunidades reales, contribuyendo a reducir estigmas, promover el empleo digno y crear entornos favorables para la integración productiva.
El foro reunió a representantes de cámaras empresariales, empresas con experiencia en la contratación de personas retornadas, instituciones gubernamentales, gobiernos locales y actores de formación profesional, quienes intercambiaron experiencias y buenas prácticas en materia de empleabilidad y reintegración.
La actividad se desarrolló bajo el liderazgo del Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Guatemala, en el marco del proyecto PERSPECTIVAS, financiado por la Cooperación Alemana a través del Banco de Desarrollo Alemán KfW. El proyecto es ejecutado por la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA), con el acompañamiento de Swisscontact, como parte de la alianza entre la República Federal de Alemania y la región SICA.
Durante el encuentro, la ministra de Trabajo y Previsión Social de Guatemala, Miriam Catarina Roquel, resaltó la importancia del trabajo articulado entre sectores. «Este Foro nos confirma que cuando el sector privado, sociedad civil, comunidad internacional y el gobierno se involucran, los resultados cambian, cambian vidas; y demuestra que sí es posible generar puestos de trabajo, certificar habilidades, acompañar procesos y construir oportunidades», afirmó.
El espacio también permitió identificar avances y desafíos estructurales, institucionales y culturales que persisten en la región, así como la necesidad de fortalecer marcos normativos, optimizar los mecanismos de certificación de competencias y ampliar los incentivos para la contratación de personas migrantes retornadas.
En ese contexto, Ana Leticia Aguilar, secretaria general de la SISCA, señaló que «este foro constituye un paso significativo hacia la consolidación de políticas y alianzas que promuevan el retorno digno, la empleabilidad y la integración económica sostenible en Centroamérica, poniendo en el centro el talento, capacidades y contribución de las personas retornadas al desarrollo de la región».







