Sofía Acosta llegó junto con su nieto, Rafael Antonio, a hacerse la prueba de la COVID-19 en una de las cabinas móviles que llevó ayer el Ministerio de Salud (Minsal) a la ciudad de La Unión, donde por tercera ocasión en este año se desarrolló un tamizaje.
«Yo vengo porque quiero estar segura de que no tengo el virus, y si estoy enferma así hago algo para no enfermar a más personas, y por eso venimos con el niño. Lo ideal es que cuando uno está contagiado se resguarde para no afectar a los demás», aseguró Acosta.
El Minsal dispuso 500 pruebas para este municipio, pero, a diferencia de los tamizajes anteriores, ayer hubo poca asistencia, pues según el personal de Salud, últimamente las personas se han vuelto a confiar debido a la disminución de casos.
De acuerdo con los datos de los últimos tamizajes en los municipios del departamento de La Unión, se ha mantenido una drástica reducción en el porcentaje de positividad entre enero e inicios de febrero, cuando hubo entre un 30 % y 34 %; sin embargo, en los más recientes en Concepción de Oriente se obtuvo 1 % y en Santa Rosa de Lima 7 %.
«Quiero salir de la duda y ya me he puesto las dosis de la vacuna, pero como hay mucha gente que ni mascarilla quiere usar y uno está en riesgo», dijo Visitación Maldonado, otra de las personas que se sometió a la prueba.







