Una de las principales características de los activistas fanáticos —como muchos que militan en la oposición al Gobierno del presidente Nayib Bukele— es que pierden toda conexión con la realidad, viven en un mundo alterno donde su visión de mundo es lo único que existe y son incapaces de reconocer transformaciones y beneficios para la población.
Un activista ideologizado de la oposición, por ejemplo, no es capaz de reconocer que ahora El Salvador es el país más seguro del hemisferio occidental.
Al contrario, en su alienada visión de la realidad considera que el país vive sometido a una constante violación de los derechos humanos en una cruel dictadura que controla todos los aspectos de la vida social.
Quienes sí estamos conectados con la realidad podemos constatar que ahora los salvadoreños somos más libres, tenemos garantizado el derecho a la vida contemplado en la Constitución de la República y también podemos disfrutar del fruto de nuestro trabajo sin temor a perderlo por amenazas, robos o extorsiones.
Años atrás, en las administraciones de ARENA, FMLN, los pandilleros habían impuesto el terror a lo largo y ancho del territorio nacional.
Era imposible transitar libremente por todo el país y muchas personas tenían prohibido cruzar calles porque los pandilleros les arrancarían la vida por vivir en «territorio del enemigo».
Del mismo modo, las extorsiones drenaban los recursos tanto de empresas como de particulares y la juventud era sometida a violaciones y empujada a la violencia.
En esa época también el sistema de salud estaba abandonado y la precariedad era el distintivo. Ahora, en cambio, hay modernización de la infraestructura y está puesto en marcha un sistema de emergencias ágil y efectivo.
Para la oposición esto es algo tan negativo que incluso uno de sus principales voceros salió a criticar que el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) hubiese destinado recursos para salvar la vida de una niña atropellada por un irresponsable en Ahuachapán.
Para este personaje, todos los esfuerzos que se están haciendo por salvarle la vida a esta niña son parte de un show. Según él, hay muchos atropellados a diario en el país que no son atendidos de la misma manera. Y, en su afán de atacar al Gobierno, muestra el lado más deshumanizado de un activista, utilizando el dolor y vida de una inocente para realizar un ataque político.
Lo mismo hacen otros activistas, que manipulan y desinforman a través de sus aparatos de propaganda para pregonar una mentira.







