Los analistas Francisco Góchez y Nelson Flores argumentaron que es importante mantener vigente el régimen de excepción para que el Gobierno Central continúe el combate de las pandillas, a pesar de los llamado de la oposición política a derogarlo.
La medida constitucional está vigente desde el 27 de marzo de 2022 y fue prorrogada por cuadragésima ocasión por la Asamblea Legislativa en la sesión plenaria del jueves de la semana pasada.
«El régimen de excepción facilita investigar, capturar y procesar a remanentes de pandillas, procedimientos que se dificultan sin esas herramientas, dadas las características de las estructuras criminales», razonó Góchez.
Recientemente, las autoridades policiales y fiscales desbarataron los intentos de un grupo de estudiantes de institutos públicos de organizar una estructura criminal denominada La Raza.
«Aún hay remanentes de pandillas que esperan la oportunidad de reagruparse y resurgir, pues persiste una subcultura que legitima ese tipo de actividades, que solo se contiene en lo inmediato con la acción rápida y oportuna de la policía dotada de las facultades que le otorga el régimen de excepción», argumentó Góchez, docente y escritor.
La última prórroga fue aprobada con los votos de Nuevas Ideas, PCN y PDC; VAMOS votó en contra y los diputados de ARENA no votaron. En torno a este tema, el fin de semana pasado, el excandidato a diputado tricolor, Carlos Araujo, propuso la derogatoria del régimen de excepción porque a su criterio «no sirve para controlar ni detener a las pandillas, solo sirve como instrumento de control social».
No obstante, para Flores, especialista en administración pública, la medida realmente «ha demostrado ser una herramienta efectiva en el combate a las pandillas» y debe estar vigente porque «la población no quiere volver a ese pasado de terror y violencia».







