El «Clásico Nacional 261» se tiñó de naranja pálido, como la camisa que ahora usa el Águila, que venció 3-1 al FAS, para retomar el primer lugar que la noche anterior había alcanzado Metapán. Con esto, los migueleños ahora se concentran en la Copa Centroamericana de Concacaf, donde el jueves reciben al Olimpia de Honduras.
En Águila destacó la ausencia del colombiano Carlos Salazar, de quién se dice jugaría en el medio oriente. No estuvo ni entre los suplentes, el último goleador de los migueleños, que tampoco contó con Benji Villalobos, como titular pero estuvo en la banca. También, el argentino Gonzalo Ramírez, lesionado.
El resto es la base del equipo titular que ha utilizado Daniel Messina, a pesar del importante partido del jueves contra Olimpia de Honduras, por la Copa Centroamericana.
Los migueleños se han tomado en serio las dos competencias, dónde en esta pretendía recuperar el liderato y su propuesta ofensiva era mejor que la tigrilla, con mayor control de la pelota y los desbordes por la banda izquierda.
Ordenado en defensa y dinámico en ataque, los emplumados hacían una efectiva transición con Cerén y Cartagena impulsando al equipo, en esa conexión, que tuvo a un participativo Ricardo Villatoro, encarando y hasta animandose con los remates de media distancia.
Un tiro directo de Darwin Cerén (5′), que exigió a Carabantes, fue parte del peligro que ejercian los orientales sobre FAS, seguido de otros remates desviados.
Los tigrillas, solo una arremetida de José Guevara (26′), con un tiro desviado fue todo lo que generaron los visitantes.
La apertura en el marcador llegó en una jugada a balón parado, en un tiro de esquina, que Alexander Larín cobró por la izquierda y llegó a cabecear Julio Sibrián, pasando hasta por encima de su compañero Ronald Rodríguez (37′).
El tanto dió fortaleza física y mental a los migueleños, para no complicarse, ni ante con la poca exigencia de los santanecos, por quienes algunos reaccionaron con silbidos, cuando se fueron al descanso.
Pero después, al segundo tiempo, FAS entró con otra actitud, aunque su mejoría estaba en la recuperación de la pelota.
Águila bajó revoluciones y se quedó esperando para contragolpear y era más peligroso que los tigrillos. Aunque ninguno creaba expectativas de encontrar el gol.
Hasta que una desatención migueleña, con un centro en profundidad, permitió que Chepito Guevara ganará una pelota, que en principio quedaba larga, Pero fue justa para la definición del uruguayo Bruno Correa, quien definió de derecha (69′).
Messina realizó sustituciones para volver al juego y evitar que FAS creciera, motivados por sus aficionados. Dentro de esas modificaciones llegaron Marcelo Díaz y Tomás Granito.
No habían cumplido ni el primer minuto estos dos cuando se combinaron para anotar el segundo gol naranja, con un derechazo de Granito, desde fuera del área (77′).
Locura de los emplumados con recuperar la ventaja, que creció con el tercer gol, anotado por el argentino Blas Sosa, de penal (90+2′), tras una mano ennel area de Clavel y sentenciar así el triunfo.







