Águila hizo la hombrada al vencer 0-1 al Hércules, con un jugador menos por 35 minutos, y con las bajas de los seleccionados. Ahora se enfoca en FAS para el clásico nacional del próximo domingo.
El estadio Cuscatlán fue un escenario gigantesco con la poca asistencia de aficionados. Casi en su totalidad fueron seguidores emplumados. Pero esta vez no hubo ninguna barra organizada, tampoco instrumentos y mucho menos pancartas.

El duelo se vivió casi en silencio. Hubo algunos gritos y casi todos fueron de protesta, por el bajo rendimiento de los dos durante la primera parte.
Hércules comenzó proponiendo e inquietando en los primeros minutos, bajo el compromiso de tener que ganar para dejar el fondo de la tabla acumulada, ya que fueron superados por el Zacatecoluca, tras el triunfo de estos ante el Platense (1-3).

Poco a poco, los emplumados se fueron asentando mejor a la cancha, conectaron y generaron situaciones de peligro, con el tiro de media distancia. El más peligroso fue el generado por Tomás Granitto, a los 18 minutos, que exigió al portero César Melara.
Águila no tuvo a nadie dando instrucciones en el área técnica. Ivan Muñoz, preparador de portero, dio algunas indicaciones desde el banquillo y también recibía detalles, a través de un teléfono, por parte de Daniel Messina, director deportivo, quien estaba en el área de platea sacando este partido tras el despido de Juan Carlos Chávez el lunes por la noche.
Desafortunadamente para los negronaranjas, el español Gregory Díaz tuvo que dejar el partido por una lesión muscular (40′).

En la segunda parte se esperaba que los dos equipos arriesgaran más, pero los emplumados se vieron complicados con la expulsión de Tereso Benítez, por una agresión sobre Kelvin Hernández (56′).
Águila se vio complicado con esta baja, pero Hércules tampoco mejoría, a pesar de las sustituciones. Los migueleños no se dejaron dominar y en una situación que parecía intrascendente, sorprendió abriendo el marcador con un remate fuera del área de Granitto (71′).
El panorama cambió con este tanto, los mitológicos adelantaron líneas y hasta estrellaron un balonazo en el larguero (74′). El final fue dramático pero el resultado no cambió.







