Los avances económicos, el clima de seguridad y la implementación de la reforma educativa Mi Nueva Escuela son los tres aspectos que hicieron que la empresa canadiense dedicada al rubro educativo pusiera este año sus ojos en El Salvador para invertir y expandirse.
Christian Marulanda, gerente de país de Maple Bear, visitó el país para comenzar la fase inicial de la exploración del mercado salvadoreño y para conectar con inversionistas interesados en adquirir franquicias de colegios bilingües Maple Bear.
Estos colegios se basan en el sistema educativo público canadiense, el cual es uno de los mejores del mundo, según la prueba del PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, por sus siglas en inglés), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
De acuerdo con Marulanda, Maple Bear tiene 550 colegios alrededor del mundo y atiende a 60,000 estudiantes. En Latinoamérica se ha expandido por Paraguay, Brasil, Perú, México, Guatemala y actualmente tiene interés de establecerse próximamente en El Salvador.
«Nosotros, antes de tomar la decisión de ingresar a un país, realizamos un análisis muy minucioso en función de algunos factores. Uno de los primeros factores es entender económicamente cómo está el país y su proyección, por lo que en El Salvador encontramos información muy interesante y es ver que tiene una proyección de crecimiento de un PIB [producto interno bruto] sobre el 3 % que se ha mantenido constante, que para nosotros es un buen factor», comentó.
Además de las buenas condiciones económicas en términos de inversión, Marulanda aseguró que otro de los factores que los llevó a seleccionar a El Salvador como un territorio donde pueden invertir fue el trabajo del Gobierno del presidente Nayib Bukele para mejorar el sistema educativo.
«Nos encontramos con que también el Gobierno tiene una iniciativa muy interesante en el sistema educativo, en brindarle unas mejoras y toda la parte de la nueva escuela. Hemos visto con muy buenos ojos cómo el Gobierno está al frente de generar esta transformación en el sistema de educación pública de El Salvador en función de la tecnología, y es ahí donde creemos que Maple Bear puede contribuir justamente a sus avances», añadió.
Marulanda explicó que un colegio Maple Bear no solo se preocupa de que los estudiantes aprendan el idioma inglés desde temprana edad, sino también de que sus alumnos adquieran una formación emocional, social, física y académica que les permita enfrentar los retos del futuro de manera exitosa y lograr trabajar con una visión global.
Por otra parte, destacó que las condiciones de seguridad que ahora tiene El Salvador son otro de los mayores atractivos que captaron la atención de Maple Bear, pues confían en que vale la pena invertir en el país.
«Puntualmente, en términos de seguridad, el país tiene un avance y en el escenario internacional esto se ve con muy buenos ojos», dijo.
Marulanda expresó que esperan abrir en un futuro colegios Maple Bear en El Salvador y ser parte de la era de transformación que atraviesa la nación.







