Municipal Limeño se le atragantó por más de media hora, pero luego se convirtió en un tobogán en el que Alianza se divirtió y se deslizó hasta las semifinales del Apertura 2025: ganó 3-0 en la vuelta después de un 0-0 en la ida.
La noche tecleña pintó cálida, apenas una leve brisa, pero el encuentro fue frío como un temprano de hielo en los primeros 35 minutos del primer acto. Sin mucho que celebrar más que la tenencia de la pelota la hinchada blanca, sin sus ruidosas barras organizadas, congregada en el sector de sol mantuvieron un silencio bastante sepulcral.
Apenas sumaron la voz a los cantos que en esta ocasión tenían su origen desde el sector tribuna y que buscaban alentar a un Alianza que, de local salía más obligado a buscar el gol para evitar la llegada a los penaltis.

Cuando bajó desde las butacas el «vamos albos», «vamos albos», «vamos albos», sobre los 7′ la armada de Ernesto Corti, con un claro 4-4-1-1 ya mandaba sobre el terreno de juego, pero no encontraba los circuitos para romper el cerrojo defensivo de los mantequeros.
En labores de «capataces» Chicho Orellana y Óscar «El Huevo» Rodríguez conducían los hilos blancos en el medio terreno y desde ahí se buscaba a Noel Rivera por izquierda a Ányelo Rodríguez por derecha o simplemente le daban el balón a Leo Menjívar para que conectará con Carlos Salazar en la primera fila de ataque, pero en los primeros 35 minutos naufragaron en sus intentos.
En ese lapso solo se tuvo una incursión clara de Rivera que ingresó por izquierda, pero perdió su primer mano a mano con el meta Julián Chicas. El fallo en el 13′ fue lo más cerca que estuvo Alianza del gol ya que en la primera media hora también hubo un cobro de tiro libre, pero Ányelo lo estrelló en la barrera.
Segundos antes de ese cobro apareció el «como no te voy a querer» y ese aliento llegó hasta el césped donde Noel Rivera les compensó con un tanto que tuvo la complicidad de Chicas.

El extremo blanco recibió un balón prolongado por Salazar y mandó un tiro-centro que acabó por desviarse en el botín de Chicas que finalmente le dio dirección al fondo de su propia portería. Se corría para entonces el 35′ y la fiesta comenzó a pintarse de blanco.
Llegado el 45, Ismael Cornejo, al frente de la cuarteta arbitral, ordenó dos minutos extras y Jonathan Jiménez que había tenido muy poco desborde por derecha mandó un centro envenenado que sobró a Chicas y llegó justo a la testa de Alejandro Henríquez para el 2-0. Fiesta completa para la hinchada alba que despidió a los suyos a la pausa bajo el manto de : «como no te voy a querer».
Al inicio del complemento Limeño no dejó de generar neviosimo con un par de llegadas peligrosas, pero al 61′ perdió a Jesús Ramírez por expulsión y luego Alianza fue amo y señor. El Machito Menjívar, al 80′, de penalti, ajustó la cuenta. 3-0.







