El analista y sociólogo René Martínez afirmó ayer que el diputado de ARENA Alberto Romero, que enfrenta un proceso para ser desaforado a petición de la Fiscalía, representa una parte de la institucionalidad corrupta que ha caracterizado al partido tricolor que gobernó el país de 1989 a 2009.
Romero, legislador propietario por la circunscripción de Cuscatlán, fue acusado el miércoles pasado por la Fiscalía General de la República (FGR) de los delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
«El diputado de ARENA, Alberto Romero, es solo una parte de la institucionalidad partidaria que estaba asentada en la corrupción», dijo Martínez.
Desde el miércoles por la noche, el legislador permanece retenido en las instalaciones de la Asamblea Legislativa, porque ese mismo día fue detenido por agentes policiales por el delito de resistencia agresiva.
La Fiscalía pidió el antejuicio, tras lo cual la Asamblea conformó la comisión especial que determinará si emite dictamen favorable para retirarle el fuero a Romero. Esa comisión sesionó el jueves pasado y continuará su trabajo el lunes próximo, según anunció el presidente del Congreso, Ernesto Castro.
De acuerdo a la investigación fiscal, el exjefe de bancada tricolor no pudo justificar un incremento patrimonial de $1,162,388.05, recursos que obtuvo en sus periodos legislativos 2009-2012 y 2012-2015.
Romero se suma a una lista de diputados y exfuncionarios de ARENA que han sido señalados del cometimiento de actos de corrupción. Tal es el caso de Norman Quijano, a quien la anterior legislatura no quiso desaforar para que enfrentara la justicia penal por los delitos de fraude electoral.
Quijano se reunió con pandilleros y les ofreció beneficios económicos y penitenciarios a cambio de que apoyaran su candidatura presidencial en 2014.
Es diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y a propuesta de la bancada de Nuevas Ideas fue desaforado para que enfrente la justicia por sus negociaciones con pandillas, sin embargo, el organismo regional sigue sin pronunciarse sobre el caso, por lo tanto, el diputado arenero continúa en el ejercicio de sus funciones.
Además de Quijano también han sido señalados y procesados por actos de corrupción los expresidentes de la república Alfredo Cristiani, Francisco Flores y Elías Antonio Saca, todos de ARENA.
El primero, según la Fiscalía, participó en la planeación de la masacre de los sacerdotes jesuitas en la UCA, en 1989. En el hecho también fueron asesinadas dos colaboradoras de los religiosos.
Flores fue procesado por el desvío de $10 millones que el Gobierno taiwanés donó para ayudar en la reconstrucción del país tras los terremotos de 2001.Saca fue condenado por el desvío de más de $300 millones en su administración.
«Estos funcionarios corruptos se sentían totalmente impunes y creían que nunca iban a ser llevados a la justicia, por eso actuaban con prepotencia», recordó Martínez.







