La cantante Anitta presentó su álbum «EQUILIBRIVM», un proyecto que apuesta por una exploración íntima de la espiritualidad, el amor, la fe y el empoderamiento femenino, sin caer en discursos explícitos o dogmáticos.
«Es un álbum con intenciones muy claras, pero expresadas de manera sutil. No estoy cantando sobre religiones o dogmas, sino sobre el amor, la sanación y la cultura brasileña», explicó la cantante según declaraciones retomadas de Sony Music.
Se conoció que el disco fue grabado casi en su totalidad en su estudio casero en Río de Janeiro.
El disco funciona una serie de géneros que atraviesan la música brasileña, desde la MPB, la samba y la bossa nova hasta el funk, integrando además elementos de reggae, afrobeat y sonidos latinos.
El álbum también incorpora samples de samba de roda y cantos de religiones afrobrasileñas, combinados con estructuras contemporáneas de pop y rap, lo que refuerza su carácter experimental.
Una de las colaboraciones más destacadas es «Choka Choka», junto a Shakira, un tema que mezcla funk y samba en portugués y español, e incluye referencias a tradiciones indígenas.
El álbum reúne una amplia lista de temas y colaboraciones, entre ellos «Desgraça», «Mandinga» con Marina Sena, «Caminhador» con Liniker, «Bemba» con Luedji Luna, «Ternura» junto a Melly, «Deus Existe» con Ponto de Equilíbrio, «Caso de Amor» con Os Garotin, «Varias Quejas», «Pinterest», «Nanã» con Rincon Sapiência y King Saints, «Vai Dar Caô» con Ebony y Papatinho, «Choka Choka» con Shakira, «Meia Noite» con Los Brasileiros y «Ouro» junto a Emanazul.







