La alcaldía de San Miguel Centro comenzó los trabajos de ampliación de la borda en el caserío Santa Fidelia, cantón La Canoa, en el distrito de San Miguel, para reducir riesgos de desbordamientos del río e inundaciones de los terrenos y comunidades cercanos, así como afectaciones en un tramo de la carretera del Litoral.
«Lo que se ha hecho en años anteriores son siete kilómetros, hoy se busca llegar hasta Casamota, que serían 13 kilómetros en total desde donde inicia la borda, pero en esta ocasión quizás se haga un poco más de un kilómetro porque no creo que den los tiempos», comentó Manuel Hernández, coordinador de la comisión comunal de Protección Civil de Santa Fidelia.

Hernández es optimista en considerar que con cada kilómetro de borda construido es un área de cultivo o viviendas que no es afectada por los desbordamientos.
«Con este kilómetro que se hace nos alejamos de la poza grande que se hace en el sector del chaparral y ya no perjudica ese tramo de la calle que antes impedía el traslado», agregó.
Históricamente los desbordamientos del río Grande en el sector de La Canoa ocurren cuando las lluvias superan la capacidad de las bordas y las zonas agrícolas y colonias bajas se inundan.







