El Salvador celebró este 15 de septiembre 204 años de independencia. El presidente Nayib Bukele destacó que ahora el país es infinitamente más independiente de lo que era en el pasado, no solo porque rompió las cadenas del terrorismo con el que las pandillas habían sometido al pueblo, sino porque también se está construyendo un modelo propio de desarrollo y de construcción de nación.
Esta independencia permitió conquistar la seguridad, ya que al rechazar las fórmulas impuestas por el superado bipartidismo —dictadas por organizaciones internacionales que desconocían la realidad nacional— los salvadoreños encontraron la forma de derrotar a las pandillas.
Este camino solo será sostenido por los niños y adolescentes, quienes tendrán la responsabilidad de que El Salvador siga avanzando y que nunca más vuelva atrás.
«Ustedes son los responsables de que El Salvador nunca más vuelva al pasado. Les toca aprender, crecer y aprovechar las oportunidades que tienen: computadoras, seguridad para estudiar, espacios para soñar en grande, espacios que aún estamos recuperando. También les toca hacer su parte: respetar, esforzarse, valorar a sus maestros, honrar a sus padres y sentirse orgullosos de este país, que es de ustedes», dijo el presidente durante su discurso durante las fiestas patrias.
Y es que ahora que se ha conquistado la seguridad y el país vive con tranquilidad, los esfuerzos deben enfocarse para educar con excelencia a las nuevas generaciones.
El presidente lo dijo muy claro durante su discurso: «La seguridad nos devolvió la paz, pero será la educación la que nos garantizará que esa paz sea permanente y que podamos siempre salir adelante. La seguridad nos devolvió las calles, pero la educación hará que esas calles estén llenas de ciudadanos respetuosos y responsables. La seguridad derrotó a las pandillas, pero la educación formará generaciones que nunca más caigan en la tentación de glorificar la violencia».
Este es el nuevo modelo que El Salvador está construyendo. Uno donde la violencia y el crimen no tengan cabida. Y en donde los sueños de los niños y de los jóvenes se hagan realidad. Uno donde también las familias colaboren en la formación temprana de los niños inculcándoles valores y el deseo de aprender.
El Gobierno del presidente Bukele ha implementado diversas políticas y programas para que los jóvenes continúen sus estudios después de culminar el bachillerato, ya sea en carreras universitarias o en institutos de formación superior. Todo dependerá de la vocación y de lo que cada estudiante elija.







