La Asamblea Legislativa llega este 1 de mayo a su primer año de trabajo con 60 diputados, tras haber eliminado de su plenario 24 escaños que le han significado un ahorro de casi $30 millones en comparación a la erogación de fondos realizada en el trienio 2021-2024, que fue el último periodo con 84 escaños.
«Para 2025, nuestro presupuesto general será de $46.9 millones, es decir, $11.3 millones menos en comparación con 2021», informó el congreso en su cuenta en X a finales de 2024, recordando el monto para su presupuesto de $58.3 millones recibido en 2021.
El parlamento también informó de un nuevo recorte en el presupuesto de las fracciones legislativas para este año, que «se verá reflejado en una disminución en remuneraciones y en 1,000 plazas menos», y que representó $18.6 millones menos respecto a 2021.
La nueva Asamblea Legislativa recibió en mayo de ese mismo año un presupuesto de $55.3 millones para el pago de salarios de empleados de las fracciones políticas, pero en el presente ejercicio fiscal es de $36.7 millones.
«De esta forma, demostramos que continuamos haciendo un uso eficiente de los recursos públicos, tal como lo solicitó el pueblo», señaló el Órgano de Estado en la red social.
El congreso aprobó en junio de 2023 reformas al Código Electoral para reducir la cantidad de diputados, de 84 a 60, y eliminar el mecanismo de los residuos en la fórmula electoral utilizada para la asignación de escaños.
Voto igualitario
René Martínez, sociólogo y catedrático universitario, se refiere a la reducción de diputados en el parlamento como un «acto de radicalidad democrática» que garantiza a los electores el derecho constitucional que establece, entre otras cosas, que el voto es igualitario.
«Es de mencionar como acto de radicalidad democrática, la reducción del número de diputados con el cual se dio un paso más firme para corregir la plana hecha a la medida de los acuerdos y pactos de los corruptos», afirmó.
Martínez sostuvo que la reducción de curules «garantiza a los salvadoreños el derecho de igualdad de voto al eliminar los diputados por residuos, figura que fue usada por los gobiernos de ARENA-FMLN para hacer más viable la gobernabilidad basada en la corrupción a partir de negociaciones oscuras con maletines negros en la mano».







