Los pandilleros planearon cada crimen con precisión: vigilaron a sus víctimas, trazaron rutas de escape y las atacaron con armas de fuego y machetes.
Siete pandilleros de la Mara Salvatrucha recibieron condenas de hasta 125 años de prisión debito a diferentes asesinatos cometidos entre el 2017 y el 2018 en Guaymango y Jujutla, departamento de Ahuachapán.
Uno de los asesinatos fue cometido contra un miembro de su misma clica, a quien consideraban «traidor» por no reportarse con los homeboys del sector.

«Los pandilleros lo citaron en un lugar y al estar reunidos se lo llevaron con rumbo desconocido para matarlo», detalló la Fiscalía General de la República (FGR) en su cuenta oficial de X.
Las autoridades señalaron que otros dos crímenes fueron cometidos en contra de miembros de la pandilla contraria.

Las investigaciones señalan que condenados se reunieron para planificar los asesinatos, distribuyeron roles para vigilar la zona, identificar las rutas de circulación y horarios en que transitaban las víctimas.
«Al tener todo planeado, los imputados interceptaron a las víctimas, les golpearon y, con armas de fuego y machetes, les quitaron la vida», detalla la FGR.

Por estos asesinatos fueron condenados Ronal Tobar Martínez, a 125 años de cárcel, quien fue clasificado como homeboy de la estructura y fue procesado por el homicidio agravado de cinco víctimas.
Iván Jonathan García Méndez y Noe Daniel López Monroy a 75 años en prisión; Adilson Efraín Maldinera Álvarez, Eduardo Stanley Beltrán Martínez y José Jaime García González pasarán 50 años.

Mientras que Rafael Edgardo Méndez Magaña recibió la condena de 25 años de cárcel.
Estos pandilleros pertenecen a la clica Ángeles Little Psycho del programa Ahuachapán, quienes también cumplen condenas por el delito de agrupaciones ilícitas.







