Septiembre cerró con 59 homicidios, el cuarto mes consecutivo con menos de 100 muertes violentas y el segundo con menos de 60. Se trata, sin duda, de uno de los ejemplos más claros de la efectividad del Plan Control Territorial, impulsado por el presidente Nayib Bukele.
Como apunta el experto criminólogo Ricardo Sosa, estos registros son mejores que los de 2020 durante el confinamiento debido a la llegada de la pandemia por la COVID-19.
«El Gabinete de Seguridad atraviesa su mejor momento en 28 meses de administración. Existe una clara tendencia a la baja en violencia homicida», explica Sosa en su Twitter.
Combatir los altos y escandalosos niveles de inseguridad heredados de los gobiernos de ARENA y del FMLN es una tarea gigantesca que requiere dedicación, entrega, sacrificio y, sobre todo, la correcta aplicación de la ley.
Seguimos lamentando muertes de ciudadanos, por lo que hay que seguir trabajando en la misma dirección y manteniendo el ritmo. Esto lo tiene muy claro el Gobierno y el Gabinete de Seguridad, por lo que las nuevas fases del Plan Control Territorial tienen previsto profundizar en los resultados.
Por eso es una muy buena noticia que dentro de la renovación del Órgano Judicial se haya rectificado el fallo que, en contra de toda lógica y al margen del bienestar común, pretendía que Ernesto Muyshondt fuera enviado a su casa cuando se le procesa por un delito tan grave como negociar con pandilleros —responsables de la muerte de miles de salvadoreños— votos para apoyar al excandidato presidencial por ARENA Norman Quijano.
Lo lógico era pensar que, una vez fuera de la cárcel, Muyshondt tomaría el ejemplo de Quijano, Mauricio Funes, Gerson Martínez y Salvador Sánchez Cerén y huiría del país para no pagar por sus acciones.
Sin embargo, los magistrados que estaban en la Cámara Tercera de lo Penal, amparados en tecnicismos y desechando las pruebas y la gravedad de los delitos, consideraban que Muyshondt iba a respetar el arresto domiciliar.
A los viejos partidos que se beneficiaban inmoralmente de la inseguridad no les gustan estas noticias, y por eso, cuando controlaban la Asamblea Legislativa, bloqueaban el Plan Control Territorial.
Ahora, relegados a la irrelevancia parlamentaria, envían a sus emisarios para dañar la imagen del país a escala internacional, pero no pueden ocultar que ahora El Salvador es más seguro y que seguirá esforzándose para combatir el delito, sea cual sea su naturaleza.






