A pocos días de que se celebre el Super Bowl LX, programado para el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, el cantante puertorriqueño Bad Bunny ha generado curiosidad entre fanáticos y medios por el tema de su remuneración por el esperado show de medio tiempo.
Contrario a lo que ocurre en la mayoría de los conciertos, Bad Bunny no cobrará ningún pago por su actuación durante el espectáculo central del partido más visto del año, una tradición que se ha mantenido en las últimas ediciones del Super Bowl.
La explicación principal detrás de esta decisión es que la exposición que ofrece el evento supera por mucho cualquier pago directo, debido a que el Super Bowl es visto por cientos de millones de personas en todo el mundo, lo que incrementa de forma significativa la visibilidad y reproducciones de la música del artista en plataformas digitales. Por ejemplo, tras su presentación en el halftime show anterior, Kendrick Lamar vio un aumento considerable en reproducciones de sus canciones en servicios de streaming.
Además de no recibir un pago convencional, Bad Bunny y otros artistas que se han presentado en este espacio suelen colaborar con el patrocinador oficial (este año es Apple Music) y aportar parte de los costos de producción del espectáculo, que puede implicar inversiones millonarias.







