En las dos galas del Ballet Nacional de China presentadas en el Teatro Nacional de San Salvador se vivió un cruce de culturas a través de la danza.
Después de las tres llamadas el escenario se iluminó con luces suaves, sutiles y precisas, donde los colores variaban y acompañaban cada cambio de escena.
En cuanto al vestuario, entre cada pieza se observaba una fusión entre tradición y modernidad. Cada número fue recibido con cálidos aplausos del público, que llenó la sala con un ambiente de admiración y entusiasmo.
Las piezas de ballet original de China presentadas fueron «Pas de Deux de El Pabellón de las Peonías» que está adaptado del célebre drama homónimo de Tang Xianzu.
«Esta obra captura la esencia del clásico del kunqu chino, mostrando a través de la interacción entre Du Liniang y sus dos delicadas encarnaciones, la lucha interna de la protagonista por liberarse de las ataduras y perseguir la libertad y el amor», se lee en la sinopsis.
Otra pieza fue «Dúo de los Amantes Mariposa», el concierto para violín sobre Liang Shanbo y Zhu Yingtai conocido en toda China como la leyenda de los Amantes Mariposa que goza de enorme popularidad.
Un fragmento de «Grand Pas de Quatre» fue otra de las piezas presentadas. Esta es una obra clásica en la historia de ballet, creada por Jules Perrot con música de Cesare Pugni y estrenada el 12 de julio de 1845 en el Queen´s Theatre de Londres.
También interpretaron «Le Corsaire»- trío del segundo acto, que ha sido considerado como la perfecta fusión del ballet francés y el ruso del siglo XIX. Esta pieza la presentó por primera vez la compañía en 1959 y se convritió junto con el «El Lago de los Cisnes y Giselle», en una de las tres piedras angulares de la compañía en sus inicios.
Así como «Pas de Deux de Dormitorio» (extracto del ballet Carmen), donde Carmen es una de las obras emblemáticas del maestro francés del ballet Roland Petit, estrenada en 1949, y que le otorgó reconocimiento internacional.
La danza contemporánea también se hizo presente con «Sacrificio», obra que refleja el espíritu humano de quienes no dudan en entregarse por un ideal.
«La pieza plantea la inevitable disyuntiva entre el amor y los ideales. La protagonista elige consagrarse a su sueño sin titubeos. Cada encuentro de manos y cada intento de retener al otro expresan la hondura y el peso del amor, cada mirada hacia atrás y cada ademán de despedida anuncian, en cambio, la separación definitiva de los amantes», explicaron en el programa.
El embajador de la República Popular de China, Zhang Yanhui, detalló que la presentación de la compañía en el país es gracias a lazos de amistad que hay entre países junto a la gestión cultural que se está trabajando.


«La visita del Ballet Nacional de China es fruto de los intercambios entre los ministros de cultura de ambos países en el 2024, en el evento de intercambio cultural más importante entre China y El Salvador», dijo.
Además, Yanhui destacó que es la primera vez que se presenta en el país una agrupación nacional de China.
«El ballet es una brillante joya en el escenario mundial. Desde los años 50 el ballet chino ha profundizado en la esencia de la cultura tradicional china sobre la del occidente con numerosas obras maestras que fusionan del oriente y occidente», detalló.
Por otra parte, el ministro de Cultura, Raúl Castillo, destacó que el arte vuelve a hacer un puente entre las naciones y un lenguaje universal que une más allá de las fronteras.




«Dentro de la cooperación estratégica que tiene China en El Salvador, que ha tenido que ver mucho en la infraestructura, también están los intercambios culturales. La gala del Ballet Nacional de China es una expresión sublime del talento, disciplina y belleza que caracteriza a una de las compañías más prestigiosas del mundo», expresó.
Agregó que «es una muestra palpable de la amistad sólida y fructífera que une a El Salvador y al República Popular China».







