El desempeño de un grupo de becarios salvadoreños como intérpretes durante diferentes actividades enmarcadas en la Exposición Internacional de Importación
2024 fue reconocido por la Embajada de El Salvador en la República Popular China.
Los jóvenes son estudiantes de diferentes universidades de la ciudad de Shanghái y han destacado por su dominio del idioma chino-mandarín, lo que les ha permitido cursar sus carreras de educación superior en el gigante asiático y brindar apoyo como intérpretes en actividades internacionales que reúnen diversas culturas.
Georgina Quan, estudiante de la maestría en Animación Digital en la Universidad Normal del Este de China, recibió un diploma de reconocimiento por parte del embajador de El Salvador en China, Luis López.
«Me siento feliz de apoyar a mi gente, a la Embajada de El Salvador, ver cómo nuestro país va a integrándose cada vez más a China, eso me alegra mucho, ya que
yo vivo acá. Me parece muy bien que la gente salvadoreña pueda abrirse al mundo y sea reconocida», dijo Quan a «Diario El Salvador».
Agregó que su primera carrera, Enseñanza de Idioma Chino para Internacionales, también la cursó en este país a través de una beca. Por su parte, Rogelio Rodríguez es estudiante de Turismo Internacional en la Universidad de Donghua, en la ciudad de Shanghái.
Su preparación en el idioma chino-mandarín lo inició en línea antes de viajar al gigante asiático; sin embargo, a su llegada a China mejoró sus habilidades comunicativas para cursar una carrera de pregrado.
«Estar aquí es una oportunidad para mí en cuanto a mi carrera, que es en Turismo Internacional. Ha sido bien importante para mí tener esta oportunidad. El chino
es prácticamente mi tercer idioma. Mis expectativas son muy grandes. Creo que en el futuro va a haber muchas oportunidades tanto por parte de El Salvador a
China como de China a El Salvador», dijo Rodríguez.
Ambos jóvenes comentaron sobre su experiencia académica y la oportunidad que representa para ellos en su desarrollo profesional y personal al estudiar en la
nación asiática.
«Estudiar en un país tan lejano me cambió la vida, siento que hoy veo el mundo diferente. Se me han abierto más oportunidades laborales y para conocer más personas. Considero que China ha sido una buena elección para mí. Animo a otros jóvenes a intentarlo, a no tener miedo, porque va a valer la pena», indicó Quan.
En tanto, Rogelio enfatizó en la importancia de trabajar por las metas proyectadas y no rendirse ante las adversidades. «Al venir encuentras un choque cultural, pero ¿qué es lo que queda? Adaptarse a la cultura donde vamos a empezar una nueva vida», puntualizó.







