El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro salió este sábado por algunas horas de la residencia donde cumple prisión domiciliaria en Brasilia para realizarse exámenes médicos, a pocas semanas de que la corte suprema falle en el juicio que enfrenta por una presunta intentona golpista.
Autorizado por el tribunal supremo, el exmandatario, de 70 años, se sometió a varios procedimientos debido a «un cuadro reciente de fiebre, tos, episodios persistentes de reflujo (…) e hipo», informó el Hospital DF Star, en un comunicado.
Bolsonaro fue sometido a una larga cirugía en abril para solucionar una obstrucción intestinal derivada de una puñalada que recibió en 2018, cuando era candidato. Permaneció internado durante tres semanas tras la operación.
Bolsonaro salió del hospital a las 14H00 locales (17H00 GMT) y regresó luego a la residencia donde está confinado desde principios de agosto por violar una prohibición judicial de uso de redes sociales.
El exmandatario se limitó a dar un breve saludo a algunos simpatizantes que lo esperaban frente al centro médico con banderas de Brasil, de Israel y de Estados Unidos. No se dirigió a la prensa.
El juez a cargo de su proceso le prohibió expresarse en redes sociales, ya sea directamente o a través de terceros, bajo el argumento de que estaba usándolas para obstruir a la justicia.

A puertas del veredicto
Acusado de conspirar para aferrarse al poder tras perder las elecciones de 2022 ante el presidente Luiz Inácio Lula da Silva e inhabilitado electoralmente hasta 2030, Bolsonaro insiste en ser candidato en las presidenciales de 2026.
El principal líder de la derecha y la ultraderecha en Brasil se dice inocente y víctima de «persecución». Su caso ha detonado una crisis diplomática y comercial entre Brasilia y Washintgon.
En represalia al juicio contra su aliado, el presidente estadounidense Donald Trump ordenó aranceles de 50% a las importaciones brasileñas, mientras su gobierno impuso sanciones al juez a cargo del proceso, Alexandre de Moraes y otros siete magistrados.
De su lado, Lula ha expresado respaldo a la corte suprema y prometió «defender (…) la soberanía del pueblo brasileño».
A pesar de la presión de Washington, la corte avanza en el juicio y convocó a varias sesiones entre el 2 y el 12 de septiembre para decidir si Bolsonaro es culpable de haber tramado un fallido golpe de Estado, lo que puede llevarlo a la cárcel por unos 40 años.
Las fechas para emitir el veredicto se cruzan con la convocatoria el 7 de septiembre a manifestaciones en defensa del exmandatario en varias ciudades brasileñas.








