Por segundo año consecutivo El Salvador no sufre tragedias como la ocurrida el 1 de abril de 2023, cuando una mala manipulación de pólvora provocó una explosión en una cohetería clandestina, en la colonia Jardines del Jordán, cantón El Ranchador, en Santa Ana. El saldo fatal fue de cinco personas fallecidas con severas quemaduras y al menos diez personas lesionadas.
A través de la supervisión permanente y acciones preventivas, se ha logrado controlar ese tipo de catástrofes, manifestó Baltazar Solano, director del Cuerpo de Bomberos, durante la presentación de informe sobre emergencias atendidas durante las festividades de Navidad y fin de año 2025.
«Durante este periodo no se registraron incidentes en coheterías; mantener cero casos en 2024 y 2025 confirma que la prevención sí funciona», dijo Solano.
El 2023 culminó con ocho personas fallecidas por explosiones en coheterías clandestinas, según el reporte de Bomberos. El 14 de junio de ese año una mujer embarazada murió y otra resultó lesionada tras la explosión en un taller ilegal de pirotecnia ubicado en el cantón Puerta de Golpe, caserío El Llano, en el distrito de Candelaria, Cuscatlán Sur.
Solano destaca como un gran logro evitar este tipo de tragedias. «Hemos capacitado a más de 1,700 comerciantes de pirotecnia y a cerca de 40,000 integrantes de brigadas; estas acciones fortalecen la prevención y nos permiten reducir personas lesionadas», indicó el director de Bomberos.
El personal bomberil trabaja a lo largo del año en la inspección de coheterías y mantiene presencia permanente en puestos de venta autorizados, sobre todo en la temporada de fin de año. Este tipo de acciones han reducido la incidencia de personas quemadas por la manipulación de juegos pirotécnicos.
«Reforzamos la prevención y la supervisión en la venta de pirotecnia para reducir riesgos y garantizar una respuesta inmediata, logrando una disminución del 24 % en personas lesionadas durante este periodo», expuso Solano.







