La tormenta tropical Bonnie, ahora huracán categoría 2, arrasó durante el fin de semana en Centroamérica. Nicaragua informó de forma extraoficial sobre el saldo de cuatro fallecidos y el aislamiento de la población sin los servicios de electricidad y agua potable; en Costa Rica, las autoridades registraron 26 incidentes por inundaciones y México, el fenómeno que ingresó como categoría 1 desde el domingo y se desarrolló a categoría 2 este lunes, provocó vientos máximos sostenidos de 155 km/h.
Publicaciones de medios nicaragüenses reportan que al menos cuatro personas fallecieron debido al paso de la entonces tormenta tropical y que las víctimas fueron arrastradas en los ríos. Sin embargo, de acuerdo con el director del estatal Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Guillermo González, el fenómeno solo provocó daños materiales en el territorio nacional.
«Podemos decir que no tuvimos daños humanos que se puedan atribuir de forma directa ni al impacto, ni al tránsito, ni a la salida del fenómeno. Otras circunstancias que se presentaron están al margen de todo este proceso», aseguró ayer durante una conferencia de prensa para la actualización de las afectaciones.
A escala nacional hubo 352 viviendas anegadas, 123 con techos dañados y tres totalmente destruidas. Además, dejó más de 400 árboles caídos en los municipios de Rivas y Altagracia. Según las autoridades cinco escuelas quedaron afectadas en los municipios de Rivas y El Castillo, en el departamento de Río San Juan. También dos terceras partes de la población resultaron afectadas por las inundaciones en el municipio El Rama.
La Cruz Roja nicaragüense indicó el 2 de julio que cerca de 1,325 personas fueron evacuadas.
En Costa Rica, más de 3,536 personas fueron albergadas en 54 instalaciones. La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) publicó en su recuento sobre 26 incidentes por inundación en 21 cantones como Bagaces y Santa Cruz (Guanacaste), en Siquirres (Limón), Upala y San Carlos, (Alajuela).
El Gobierno también canceló las clases en todo el país y decretó alerta roja en la ciudad La Cruz y Liberia, Guanacaste.
El CNE actualizó ayer el mapa y decretó alerta amarilla.
En México, el fenómeno cobró fuerza con vientos máximos sostenidos de 155 km/h y rachas de 195 km/h. Ante este panorama, las autoridades suspendieron clases en la región de la Costa, Istmo de Tehuantepec y Sierra Sur del estado Oaxaca, como medida de prevención. El gobierno de Guerrero tomó la misma disposición. Las clases fueron anuladas en las escuelas de todos los niveles de las regiones Acapulco, Costa Chica, Costa Grande, Centro y parte alta de la Sierra.







