El estado de emergencia, que permanecerá vigente al menos hasta fin de año, dará al Gobierno fondos y poder adicionales para enfrentar las condiciones de calor y sequía que amenazan con reducir la producción agrícola del país en una tercera parte.
El Gobierno también destinó un total de 36,5 millones de euros (38,1 millones de dólares) a las regiones septentrionales de Emilia-Romaña, Friuli-Venecia Julia, Lombardía, Piamonte y Véneto para abordar su falta de agua.
Se prestará atención a aliviar la sequía a lo largo del río Po, la mayor vía fluvial de Italia que se ubica 85 por ciento por debajo de su nivel normal de agua, y en los Alpes orientales.
La mayoría de las zonas de Italia han sido asoladas por temperaturas récord y los termómetros superan constantemente los 40 grados centígrados.
El decreto se produce un día después de que se registró el desprendimiento de un glaciar en el noreste de Italia, lo que dejó al menos siete muertos. El desprendimiento del glaciar fue atribuido a las altas temperaturas.







