El presidente de la república, Nayib Bukele, afirmó ayer que la oposición política intenta regresar al pasado, en el que tuvieron el poder y en el que se lucraron económicamente ante la situación de inseguridad que asoló al país.
«Los opositores dicen que ellos no quieren volver al pasado, que solo reclaman por las cosas que están mal (como si no las estuviéramos poco a poco arreglando también). Pero la realidad es que sí añoran y quisieran volver al pasado», escribió el mandatario en la red social Facebook.
Su publicación fue en respuesta a un mensaje que escribió el usuario Ortega en X, en el que planteó que «El Salvador de antes era gracioso, chistoso, tenía sus problemas como cualquier otro país, pero éramos más unidos […]. Luego vino el dictador y nos separó, nos hizo que creyéramos que todos somos enemigos», generando reproches e indignación de otros usuarios de la misma red social.
El presidente planteó varios escenarios del por qué la oposición política intenta retornar al pasado: «Algunos, porque ellos o sus padres eran parte de los partidos que gobernaron; otros, como el más de medio millón de salvadoreños que sabemos con certeza que vivían de la extorsión y ahora se han quedado sin ese dinero; otros que vivían de la delincuencia, incluyendo ciertas ONG (organizaciones no gubernamentales), “periodistas”, analistas y narcos que querían seguir distribuyendo su droga».
«Y otros [opositores] que simplemente no entienden que haber convertido a El Salvador en el país más seguro de todo el continente no solo es un logro sin precedentes en el mundo, sino que se debe trabajar todos los días para mantenerlo así, ya que muchas fuerzas, incluyéndolos a ellos, trabajan constantemente y de diversas formas para regresar a vivir de la sangre de los salvadoreños», agregó.
En 2019 Bukele derrotó con el voto de los ciudadanos a los partidos tradicionales ARENA y FMLN, poniendo fin a 30 años de bipartidismo. En 2021 su partido Nuevas Ideas se convirtió en la primera fuerza política del país, revalidando la primacía en los comicios del 4 de febrero y 3 de marzo de 2024. Tras derrotar al bipartidismo, y con la llegada de Nuevas Ideas a la Asamblea Legislativa, el Ejecutivo recibió el financiamiento para ejecutar las fases II y III del Plan Control Territorial (PCT), estrategia para combatir a las pandillas.
Con estos grupos terroristas ARENA y el FMLN negociaron para tener el respaldo de pandilleros y sus familiares en las elecciones presidenciales de 2014, según investigaciones de la Fiscalía.
Después del PCT, el Ejecutivo fortaleció la guerra contra las pandillas con el estado de excepción, alcanzando logros históricos, volviendo a El Salvador el país más seguro del hemisferio.






