El presidente de la república, Nayib Bukele, recordó que «la economía del crimen» fue golpeada fuertemente con la política y estrategia de seguridad pública, sin que ello afectara el producto interno bruto (PIB) del país.
«Nosotros aceptamos pagar el costo económico y calculábamos que íbamos a tener un costo de un 10 % del PIB, iba a caer por acabar con la delincuencia, pero no cayó, subió 3.5 %», afirma Bukele en un video que retomó en X el martes anterior.
De acuerdo con el mandatario, «entendimos a la fuerza y con golpes que la única forma era ir tras el pandillero y arrestarlo no para castigarlo, sino para sacarlo de la sociedad».
Con la implementación del Plan Control Territorial (PCT), reforzado con el régimen de excepción, el Gobierno de Nayib Bukele ha golpeado fuertemente la economía de las pandillas y sus grupos familiares, decomisándoles bienes muebles e inmuebles, drogas, armas, dinero en efectivo y desarticulando sus negocios de origen ilícito.
El jefe de Estado reveló en noviembre del año pasado que un representante de organismo multilateral le dijo, al iniciar la guerra contra las pandillas: «Queramos aceptarlo o no, las pandillas son una economía oscura, pero son parte de la economía. De entrada, si son 70,000 pandilleros, son 70,000 empleos, 70,000 familias».
Y luego le advirtió: «Si usted remueve esa capa de la economía de golpe, el PIB de El Salvador va a caer»; sin embargo, se continuó enfrentando a las pandillas a pesar del costo económico que pudiera generarse. «Sorpresivamente terminó 2022 y no cayó el PIB, más bien subió, y vamos a terminar 2023 y tampoco cayó el PIB, más bien subió», escribió Bukele en esa ocasión en X.
Un estudio de Global Financial Integrity (GFI) de 2022 reportó que El Salvador fue el país del llamado Triángulo Norte (con Honduras y Guatemala) que más pagaba extorsiones hasta antes de las acciones de seguridad implementadas por la gestión de Bukele.
Contrario a la advertencia, el combate a las pandillas no afectó el desarrollo económico, más bien lo impulsó, pues sectores como el turismo y la construcción crecieron gracias al ambiente de seguridad.
Además, la implementación del PCT ha provocado una reducción histórica de asesinatos, convirtiendo a El Salvador en el país más seguro del hemisferio occidental.







