El politólogo Óscar Martínez Peñate considera que el presidente Nayib Bukele es una figura política para los nuevos tiempos. «El joven Nayib Bukele va a representar la esperanza de las nuevas generaciones, especialmente a los millennials y los centennials», señala Martínez Peñate al esbozar el ascenso en la política de quien ha sido dos veces alcalde de municipios distintos y presidente de la república reelecto para ejercer un nuevo mandato.
«Irrumpió en el escenario político de El Salvador rompiendo con el bipartidismo controlado por cúpulas y argollas de ARENA y el FMLN. Su forma de hacer política la hace rompiendo el cerco desinformativo y los medios tradicionales», sostiene el profesional de las ciencias políticas.
Y luego agrega: «Hizo un quiebre en la forma de hacer política. Un estilo de gobierno de nuevo tipo tanto en los gobiernos municipales [en Nuevo Cuscatlán y San Salvador] como en el Ejecutivo», el cual se apresta a administrar por segunda vez a partir del 1.º de junio.
Bukele apareció en el mapa político salvadoreño en 2011, cuando se presentó como candidato a alcalde del otrora municipio de Nuevo Cuscatlán, ahora distrito de La Libertad Este, con la bandera del partido FMLN.
En marzo de 2012 ganó la elección. Su proyección como alcalde en Nuevo Cuscatlán —donde impulsó programas para el desarrollo social y económico de la localidad—, unida a su agigantado crecimiento de popularidad, lo llevó a que el partido de izquierda apostara por él para disputarle a ARENA la comuna de San Salvador.
No fue en vano. Bukele ganó la alcaldía de San Salvador en marzo de 2015. Ese triunfo botó seis años consecutivos de gobierno arenero en la capital y significó el quinto gobierno municipal efemelenista desde 1997.
Aquí continuó con sus programas de Gobierno en favor de los sectores más desposeídos de la ciudad e inició la recuperación y revitalización del Centro Histórico de San Salvador, sumido en desorden producto del comercio informal en calles y avenidas.
Sus críticas sin distinción hacia los partidos políticos tradicionales le empezaron a ganar enemigos incluso en el FMLN. El 10 de octubre de 2017 —día en que el Tribunal de Ética del FMLN anunció la expulsión de Nayib Bukele— marcó un antes y un después para su vida política y decidió fundar el movimiento Nuevas Ideas.
Argucias por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) impidieron su inscripción como partido político para participar en la elección presidencial del 3 de febrero de 2019.
Al no tener los tiempos favorables, buscó ser candidato presidencial con Cambio Democrático, pero un fallo de la antigua Sala de lo Constitucional ordenó al TSE cancelarlo. Optó entonces por inscribirse con GANA y ganó abrumadoramente con 1,434,856 votos y el 53.1% de la votación.
Botó con ello el bipartidismo de ARENA-FMLN. Este año, Nuevas Ideas participó por primera vez de elecciones generales, con Bukele como candidato presidencial, convirtiéndose en el candidato más votado en la historia de El Salvador al obtener 2,701,725 sufragios, que representan el 85.64 % de los votos válidos.







