Calidad Inmobiliaria está impulsando una estrategia de financiamiento basada en la tokenización para su proyecto Renacer Condominio, con el objetivo de captar $12 millones de los $30 millones totales de inversión mediante activos digitales.
El modelo contempla dos estructuras: una emisión privada de deuda tokenizada por $5 millones, ya ejecutada, y una oferta pública adicional —RNCRrev— orientada a captar aproximadamente $7 millones vinculados al desempeño del proyecto. Ambas comercializadas en la plataforma TOHKN.
Esta estrategia refleja una tendencia creciente en América Latina, donde la tokenización de activos del mundo real está comenzando a posicionarse como una alternativa para estructurar financiamiento de proyectos, especialmente en sectores como el inmobiliario.
La tokenización consiste en representar digitalmente derechos económicos sobre un activo —como los flujos de ingresos de un proyecto— y dividirlos en unidades que pueden ser adquiridas por inversionistas. A diferencia de los modelos tradicionales, esto permite ampliar la base de participantes y flexibilizar el acceso al capital.

En el caso de Renacer Condominio, el proyecto contempla 297 apartamentos y ya muestra avances comerciales relevantes. Según explicó Alejandro Bellegarrigue, director país de Calidad Inmobiliaria, «la primera torre, con 150 unidades, ya tiene alrededor del 60 % comprometido, lo que refleja la aceptación del mercado».
El uso de tokenización en este proyecto no es aislado. Según la empresa, se trata del inicio de una estrategia más amplia que podría replicarse en otros desarrollos. «Tenemos un pipeline de cinco proyectos este año, y no descartamos que varios de ellos utilicen este modelo», señaló Bellegarrigue.
Desde el punto de vista financiero, la tokenización permite diversificar las fuentes de capital, complementando mecanismos tradicionales como créditos bancarios o inversión privada. Sin embargo, también introduce nuevas dinámicas, especialmente en términos de evaluación de riesgo.
A diferencia de comprar una propiedad, los inversionistas participan en el desempeño económico del proyecto, lo que implica que los resultados dependen de variables como la velocidad de ventas, ejecución de obra y condiciones del mercado inmobiliario.
En este contexto, la Ley de Emisión de Activos Digitales juega un rol clave. Las emisiones deben cumplir con procesos de autorización que verifican la relación entre el activo subyacente y la oferta digital, así como aspectos legales y tecnológicos.

«El hecho de que estas emisiones pasen por revisión regulatoria aporta un nivel de certeza, pero no elimina los riesgos propios de cualquier inversión», explicó Julio Valdés, CEO de TOHKN.
Además, la tecnología blockchain utilizada en estas emisiones introduce elementos como trazabilidad y registro inmutable de las transacciones, lo que facilita la transparencia en el seguimiento de los activos.
Más allá del caso puntual de Renacer, este tipo de estructuras plantea preguntas sobre el futuro del financiamiento inmobiliario en la región. La posibilidad de fraccionar inversiones y acceder a capital de una base más amplia podría transformar la forma en que se desarrollan proyectos.
Al mismo tiempo, el éxito de estos modelos dependerá de factores como la confianza en las empresas desarrolladoras, la claridad regulatoria y la capacidad de generar mercados secundarios que aporten liquidez a los inversionistas.
En ese sentido, Renacer se posiciona como un caso relevante para observar cómo la tokenización puede integrarse en proyectos reales y qué tan viable resulta como alternativa de financiamiento en América Latina.







