La canciller Alexandra Hill Tinoco conoció los cambios de vida de las familias de la localidad Nueva Guadalupe, en San Miguel, en el corredor seco en el oriente del país, donde se desarrolla el proyecto aumento de las medidas de resiliencia climática en los agroecosistemas del corredor seco de El Salvador (RECLIMA), que el Gobierno gestionó ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La ministra de Relaciones Exteriores señaló que por medio de la iniciativa se ha impulsado la diversificación agrícola con la producción de legumbres, hortalizas y frutas. Los beneficiarios antes trabajaban en la producción de granos básicos, pero ahora están en proceso de diversificación, producción y uso de abono orgánico, así como la comercialización de sus productos. «Todos los resultados van en línea con las prioridades del presidente Nayib Bukele y son respaldados por socios como la FAO», destacó la jefa de la diplomacia salvadoreña.
Estas oportunidades también permiten prevenir la migración irregular, detalló.
Los esposos Marcelino Romero y Digna de Romero, originarios del cantón San Sebastián, tienen una parcela en la que aplican prácticas sostenibles para sus cosechas de tomates, fruta, madrecacao y aceituno.
El agricultor señaló que ha pasado de ser una agricultura de subsistencia a una producción para consumo y de comercialización. Ambos utilizan abono orgánico y lograron una producción de tilapia, y crianza de aves y cabras.
«Trabajamos todo orgánico para prevenir enfermedades; para que la producción sea mejor, nada de químicos, todo orgánico, porque la salud es lo más importante», señaló Romero, quien en una manzana de terreno cuenta con más 240 plantas que son regadas con técnicas sostenibles.







