Ángel María Benavides, acusada de hurto por medios informáticos, fue detenida tras una orden que giró la Fiscalía General de la República.
La comenzaron a investigar por denuncias que las autoridades recibieron, en las cuales las víctimas quienes en su mayoría son de la tercera edad informaron que la mujer las ubicó e insistió para que se afiliaran a un supuesto bono que entregaría el gobierno.
La imputada les manifestó que para obtener al bono tenían que registrarse a través de una cuenta bancaria, tras convencerlas las llevó a un cajero automático para que insertaran las tarjetas y de esa forma memorizar las claves acceso.
La Fiscalía General de la República señala que «cuando finalizaban el registro intercambiaba las tarjetas para después sacar el dinero de las cuentas de las víctimas».
Bajo esa modalidad, Benavides, sustrajo $50,000 de varias víctimas que la denunciaron, al momento de ser arrestada le decomisaron seis tarjetas de débito de varios bancos, dinero en efectivo y dos teléfonos celulares.







