Ante el aumento de casos de gripe y otras infecciones respiratorias en Cataluña, las autoridades de salud establecieron el uso obligatorio de mascarilla a partir de este día en centros de personas con discapacidad, hospitales y residencias de adultos mayores.
Según el Sistema Nacional de Salud en Cataluña, la medida tiene una vigencia de 15 días a partir de la publicación del documento oficial.
«Pedir a la ciudadanía, al igual que lo hicimos con la vacunación, que sigan de manera estricta esta utilización de la mascarilla en estos ámbitos de vulnerabilidad», acotó la consejera de Salud de Cataluña, Olga Pané, en una rueda de prensa.
Aseguró que, así como las vacunas ayudan a salvar vidas, de la misma manera la contención de la gripe, con el uso de la mascarilla, también lo realizará.
«La COVID-19 ya nos demostró que la utilización de las mascarillas es una opción preventiva y, por tanto, desde el Departament de Salut se firmará esta resolución para la obligatoriedad de su uso», explicó ayer.
Las mascarillas tienen dos funciones básicas, explicaron las autoridades, una es proteger a otras personas de los «patógenos que se exhalan al respirar», y otra razón, es proteger la nariz y boca de la contaminación de posibles virus y bacterias que se pueden inhalar de otras personas.
La medida no será exigida a personas con enfermedades o dificultades respiratorias que puedan agravarse con el uso de mascarilla, niños menores de seis años, a personas que, por su discapacidad o dependencia, no puedan quitársela de manera autónoma y en situaciones en las que la mascarilla sea incompatible con la naturaleza de la actividad.







