Bajo el lema «Conectamos continentes, construimos oportunidades», el VIII Congreso del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi), reunió en Sevilla, España a más de 100 ponentes, entre líderes empresariales, políticos e institucionales de América Latina, España y el mundo, quienes compartieron visión y tendencias sobre Iberoamérica y sus empresas.
En palabras de Núria Vilanova, presidenta de Ceapi, «Iberoamérica ya no es periférica: es estratégica y debe actuar en consecuencia: con unidad, visión a largo plazo y una alianza fortalecida y ampliada con Europa, que convierta los vínculos económicos, culturales, sociales e incluso políticos, en una ventaja competitiva global».
A través de las conversaciones los participantes definieron una ambiciosa hoja de ruta para posicionar a Iberoamérica como una región estratégica en el nuevo escenario económico y geopolítico global.
El denominador común de estas reflexiones es que la región está ante una ventana de oportunidad sin precedentes, ya que frente a las crisis globales y el reordenamiento de las cadenas de valor, América Latina emerge con respuestas eficaces a los desafíos del planeta, como lo son los recursos estratégicos, el potencial alimentario y capital humano para liderar la transición energética, combatir el cambio climático, garantizar la seguridad alimentaria mundial o contar con un creciente número de jóvenes cualificados, entre otros aspectos.
En total, fueron cinco aspectos los definidos por el Ceapi como hoja de ruta para acciones posteriores.
El primer aspecto se refiere a la visión de los empresarios como activistas del cambio, Ceapi apunta que estos deben ser promotores de un sistema económico consciente, comprometido con el impacto social, la sostenibilidad y la modernización regional.
El segundo aspecto se refiere a las multi-iberoamericanas como relevo a las multilatinas. Sobre este punto el Congreso subrayó el auge de empresas con ADN latino que ya no solo se expanden por Latinoamérica, sino que dan el salto hacia Europa vía España, y viceversa, y que el resultado de esto es una relación cada vez más simétrica y estratégica que facilita la integración en cadenas de valor globales y reducir la dependencia de otros mercados como el estadounidense o el chino.
La tercera conclusión señala el posicionamiento de Latinoamérica como la región-solución a los retos del planeta, esto se observa desde factores como la transición energética hasta la producción alimentaria y el turismo sostenible.
«América Latina fue definida como una región indispensable para enfrentar los retos del siglo XXI. Se hizo hincapié en sectores estratégicos como minería -acumula el 60 % de las reservas de litio-, energía, educación, turismo o agroindustria, este último con crecimientos estimados de hasta del 60 % para atender la población mundial estimada para 2050», señala el Ceapi.
Como cuarto punto, la entidad se pronuncia por más multilateralismo, más seguridad, más estabilidad, y afirma que los Estados deben impulsar marcos regulatorios eficientes, seguridad jurídica e integración en cadenas globales de valor. También se instó a fortalecer la cooperación Unión Europea-América Latina y el Caribe, que suma el 25 % del PIB global y abarca más de 1,100 millones de personas.
Por otra parte, la última de las conclusiones apuntó a considerar los desafíos para crecer más y mejor. El Congreso instó a acelerar un crecimiento sostenible superior al 4.5 % anual, que permita combatir la pobreza, incrementar el empleo formal, y generar recursos públicos para mejorar infraestructuras, invertir en educación y fomentar la cohesión social.







