La edición 2026 del Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas fue el escenario elegido para el lanzamiento de una muñeca con IA que va más allá de los asistentes virtuales tradicionales. El producto, presentado por Lovesense, combina aprendizaje automático, memoria persistente y expresiones faciales realistas.
Con un precio que se sitúa entre los 4,000 y los 8,000 dólares, el dispositivo destaca por su capacidad de adaptarse al usuario. Su sistema de IA analiza conversaciones, temas recurrentes y formas de comunicación para ajustar sus respuestas y evolucionar con el tiempo.
Uno de los elementos clave es su memoria persistente, que le permite recordar datos personales, hábitos y diálogos previos, esta característica refuerza la sensación de continuidad en la relación y permite que la interacción no se reinicie en cada uso.
La personalización es otro de los pilares del dispositivo, y el usuario puede elegir entre hasta cinco tipos de personalidad y diseñar distintos escenarios de juego de roles.
En el plano emocional, el realismo se apoya en una cabeza inteligente equipada con micro-motores capaces de reproducir gestos como sonrisas, guiños y variaciones en la expresión facial.
A nivel técnico, la muñeca incorpora una pantalla LCD táctil de cuatro pulgadas, conectividad WiFi y Bluetooth, punto de acceso propio y 16 GB de almacenamiento interno.
La cabeza puede girar hasta 45 grados hacia ambos lados y el sistema de energía funciona con tres baterías extraíbles de 3.500 mAh, que ofrecen unas tres horas de uso continuo y hasta ocho en reposo.
El cuerpo es fabricado en silicona para imitar la textura y flexibilidad de la piel humana, y mide entre 155 y 159 centímetros y pesa alrededor de 33 kilos.







