A pesar de las condiciones establecidas por Estados Unidos, uno de los principales socios comerciales de El Salvador, por el tema arancelario, las exportaciones nacionales experimentan una tendencia al alza, afirmó ayer la presidenta de la Corporación de Exportadores de El Salvador, Silvia Cuéllar.
En este sentido, señaló que se espera cerrar 2025 con una cifra histórica de $14,000 millones en exportaciones, su – mando el sector de servicios que crece en volumen y valor. La titular de Coexport explicó que con el registro de exportaciones de bienes de $5,600 millones hasta octubre la previsión para finalizar el año rondaría los $7,000 millones.
«Afortunadamente, en exportaciones hemos estado bien, en todo el año hemos ido creciendo y hasta octubre fue de 4.6 %. Pero es bueno decir que se está creciendo tanto en volumen como en valor. En promedio estaríamos creciendo un 5.4 %», añadió.
Asimismo, Cuéllar destacó que el sector le presentó una propuesta al presiden – te de la república, Nayib Bukele, la cual establece una meta de crecimiento sostenido de las exportaciones en un 10 % para este quinquenio. «Estamos apostándole mucho al próximo año y estamos viendo cifras positivas este año», dijo.
Como parte de las peticiones mencionó una extensión de beneficios para la inversión que ya existe en las zonas francas, que también contribuirá a generar más inversión extranjera directa. Además, la «buena noticia» —sobre la eliminación del 10 % de aranceles a las exportaciones— principalmente a textiles y confección, ayudará a reimpulsar las exportaciones del rubro a Estados Unidos, según Cuéllar.
«Si los aranceles se van, vamos a tener una excelente ventaja y debemos aprovechar el “nearshoring” más que nunca para este sector. Eso significa más parques, más bodegas, más operaciones, incluso se habla de crecer más en el oriente del país con zonas francas», manifestó. Entre los productos de exportación que más experimentan crecimiento, Cuéllar destacó alimentos y bebidas, construcción, metalmecánica, productos electrónicos, plásticos, farmacéuticos, cartón y papel, así como maquinarias, azúcar, café y «snacks».
Por su parte, las importaciones, claves para el dinamismo de las distintas industrias de la economía, registraron un in – cremento de 12.9 %.
Hasta octubre, el país compró un total de $14,882.7 millones frente a $13,182.9 que ingresaron en este mismo lapso el año pasado, según el último reporte del Banco Central de Reserva (BCR).
La cifra de importaciones compartida por el BCR es histórica y la más alta registrada desde 2016, puesto que viene desde los $8,000 millones.







