El país cafetero trabaja en una estrategia de «asfixia total» de los grupos armados para acorralarlos en las zonas fronterizas con el apoyo de Ecuador y Venezuela, dijo a la AFP el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez.
Con el respaldo y presión de Estados Unidos, Ecuador y Venezuela intentan sofocar a los grupos armados que usan sus territorios para traficar la cocaína colombiana hasta las costas y discotecas de Norteamérica y Europa.
A lo largo del prolongado conflicto armado en Colombia, las guerrillas han usado históricamente los países fronterizos como retaguardia para huir y protegerse de las fuerzas armadas locales.
Pero eso está cambiando, asegura el ministro del primer gobierno izquierdista en la historia de Colombia.
«Esperamos que se genere una asfixia total entre ambas naciones para que no tengan espacios donde puedan vivir o sentirse seguros […] para que se cierre el espacio que pudieran tener», dijo Sánchez en una entrevista en su despacho en Bogotá el lunes, a menos de cinco meses del fin del mandato del presidente Gustavo Petro.
Tras la caída y captura de Nicolás Maduro en Venezuela en una operación militar estadounidense, el presidente Donald Trump mueve los hilos del nuevo poder en Caracas. Desde entonces la presidenta Delcy Rodríguez implementa una renovada política antinarco.
Y del lado ecuatoriano, el mandatario Daniel Noboa es uno de los mayores aliados de Washington en Latinoamérica en la guerra contra los carteles.
El domingo inició un plan de dos semanas bajo estrictos toques de queda para atacar a las bandas con apoyo de Estados Unidos.
Esto deja en un callejón sin salida a las organizaciones ilegales, según Sánchez.
Escenario Político
En orillas políticas opuestas, Noboa y Petro están en plena guerra arancelaria desatada por iniciativa de Quito, que considera a Colombia como un vecino negligente con rebeldes y narcos en los límites de ambos países.
Por meses distanciados, Petro y Trump limaron asperezas tras una reunión en la Casa Blanca en febrero.
Sin embargo, Colombia no hace parte de la alianza de 17 países creada por Estados Unidos para combatir al narcotráfico en la región, tras un acuerdo sellado en Miami bajo el nombre de «Escudo de las Américas».
Sánchez asegura que la invitación está sobre la mesa y no descarta que Colombia se convierta en el integrante 18: «Sí existe esa posibilidad».
A pocos meses de acabar su mandato presidencial, Petro ha intensificado la persecución de cabecillas narco.







