La Comisión Departamental de Protección Civil de San Miguel constató los daños que el río Grande causó en las bordas ubicadas en el cantón El Tecomatal, en San Miguel, para determinar las acciones que se ejecutarán en la zona.
«Se está gestionando por medio del Consejo Nacional de la Comisión Nacional de Protección Civil y ver si se puede hacer en conjunto con la alcaldía, el MOP (Ministerio de Obras Públicas), el MAG (Ministerio de Agricultura y Ganadería) y otras instituciones que se nos quieran sumar, porque no es solo de ir a tirar tierra y ya estuvo, lleva un proceso de construcción para que sea permanente y nos pueda fortalecer esa borda y no se tengan esas inundaciones», dijo Sinaí Hernández, gobernador de San Miguel.
Durante la emergencia por las lluvias que recientemente afectaron a escala nacional no se reportaron inundaciones significativas en la zona urbana de San Miguel, pero sí en el área rural.
Para reducir el impacto de las afectaciones en las comunidades, la comisión trabaja en la creación de un sistema de alerta temprana que les permita monitorear los niveles del río desde un sitio determinado.
«En el momento en que suba el nivel de agua, nosotros podremos decirles a las comunidades que vayan buscando los albergues o refugios para que no salgan afectados. Así nosotros somos más preventivos y no reactivos», explicó Hernández.
Implementar este sistema también implica el compromiso de las comunidades en acatar las recomendaciones provenientes del Sistema de Protección Civil y la alcaldía.
«Buscamos el acompañamiento de ellos y de la comuna porque tienen las facultades municipales que pueden definir algunas cosas en el territorio», expresó el funcionario.
Con respecto a la borda ubicada en el caserío Santa Fidelia, del cantón La Canoa, en San Miguel, el gobernador asegura que está en buenas condiciones luego del trabajo que llevó a cabo el MOP.







