La vigilancia que el Gobierno mantiene de las costas salvadoreñas y del océano que se extiende enfrente ha sido un elemento fundamental en la lucha contra el crimen que el presidente Nayib Bukele lanzó desde el inicio de su primera gestión, una prueba del firme compromiso para contribuir a la estabilidad regional y del alto grado de responsabilidad con la comunidad internacional.
Conquistar la paz y la tranquilidad al interior del país ha sido una tarea titánica, sin precedentes en la historia nacional. Es más, la desarticulación de las pandillas a través de las exitosas políticas de seguridad pública (el Plan Control Territorial y el régimen de excepción) dio pie para enfrentar de manera contundente todos los delitos que involucraban a las maras, el cual incluía el tráfico de drogas, además del trasiego de armas, extorsiones, robos, hurtos, violaciones y demás.
Este martes, la Marina Nacional interceptó a dos barcos costarricenses: en uno de ellos se transportaba una tonelada y media de cocaína. El otro había llegado para entregar combustible. Ocho ciudadanos de Costa Rica fueron detenidos y serán acusados por la Fiscalía ante tribunales nacionales por el delito de tráfico ilícito.
La noticia, que fue divulgada por el presidente Bukele en sus redes sociales, encontró pronto eco en el Gobierno de Estados Unidos. Su embajador ante El Salvador, William Duncan, destacó la medida.
«El Salvador continúa mostrando consistentemente su compromiso con la seguridad y el combate a los grupos organizados del narcotráfico. Seguiremos aplaudiendo estos éxitos, que benefician a nuestros dos países y a toda la región», destacó el diplomático, también en redes sociales.
Este compromiso del presidente Bukele para combatir el tráfico de drogas y el crimen en general contrasta con las actitudes y posturas de otros gobiernos de la región, deseosos de confrontar con el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump.
El subdirector de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, ha sido el más reciente funcionario de Washington en reconocer el liderazgo del presidente Bukele.
El primero fue el mismísimo Trump, con quien habló el presidente Bukele apenas tres días después de asumir su segundo mandato. Después fue Marco Rubio, el nuevo secretario del Departamento de Estado, el que anunció que visitará el país en los primeros días de febrero.
Miller dijo que Estados Unidos considera que el presidente Bukele será «un socio grande y fuerte».






