Los condenados fueron detenidos en septiembre tras enfrentarse a policías y guardias nacionales en ese predio, conocido como rancho Izaguirre, que era usado además como campo de entrenamiento y donde tenían secuestrados a dos hombres, mientras un tercero fue hallado muerto.
«A 141 años y tres meses de prisión fueron sentenciados» cada uno de los procesados por un cargo de homicidio y dos de desaparición, detalló en un comunicado la fiscalía de Jalisco.
El rancho Izaguirre cobró notoriedad luego de que en marzo Guerreros Buscadores, un colectivo que busca a desaparecidos, denunció que en la misma finca habían localizado cientos de objetos que serían de esas personas y trozos de huesos calcinados.
Pero la fiscalía general ha señalado que no hay indicios de que la hacienda fuera un «campo de exterminio» con «hornos crematorios», como denunció el colectivo.
Sí ha reconocido que el lugar servía de campo de entrenamiento de personas reclutadas por la fuerza o bajo engaños por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación.







