Durante la audiencia «A cinco años del régimen de excepción», impulsada por la Comisión de Derechos Humanos (DD.HH.) del Congreso de Estados Unidos (EE.UU.), el legislador republicano por Nueva Jersey, Chris Smith, destacó la significativa transformación de El Salvador en materia de seguridad bajo el gobierno de Nayib Bukele.
El congresista inició su intervención diciendo que, actualmente, cualquier discusión seria sobre El Salvador «debe comenzar con un hecho básico e innegable: la dramática transformación en la situación de seguridad del país».
«Hace apenas unos años, El Salvador estaba entre los países más violentos del mundo, con pandillas que ejercían un control generalizado sobre la vida diaria, extorsionaban a las familias, reclutaban niños y aterrorizaban a comunidades enteras», dijo el legislador y destacó que esa realidad ha cambiado dramáticamente en los últimos años.
«Las tasas de homicidio se han desplomado, la extorsión ha disminuido y los salvadoreños comunes pueden realizar sus actividades diarias con un nivel de seguridad que antes era inimaginable. Hoy, El Salvador es una de las comunidades más seguras del mundo», indicó Smith.
Las declaraciones de Smith fueron frente a abogados y representantes de diferentes organizaciones salvadoreñas (APES, Cristosal), Human Right Watch y del Centro de Derechos Humanos Robert & Ethel Kennedy de EE.UU., que se definen como «defensoras de derechos humanos», quienes abogaron por los derechos humanos de pandilleros en esta audiencia. Smith narró su experiencia en visitas a El Salvador cuando era un país violento.
En dicha audiencia, en la que se discutió el impacto en los derechos humanos del estado de excepción vigente en El Salvador, participó Sergio Arauz, de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES); la abogada principal de América Latina del Centro de Derechos Humanos Robert y Ethel Kennedy, Isabel Carlota Roby; y el director de Cristosal, Noah Bullock.
«Señalaría, entre paréntesis, que algunos de mis primeros viajes en materia de derechos humanos fueron a El Salvador, donde el FMLN cometía atroces actos terroristas, y los escuadrones de la muerte de derecha también asesinaban, mataban y hacían cosas terribles. Pero eso ha evolucionado hacia las pandillas. Y las pandillas, yo las tuve en mi propio distrito (Nueva Jersey). Anteriormente tuve a Trenton en mi distrito, y allí teníamos pandillas provenientes de Centroamérica, incluyendo de El Salvador, que cometieron abusos de derechos humanos muy, muy graves en mi propio distrito. Así que sé lo que las pandillas pueden hacer», mencionó.
En un tramo de su intervención, Smith cuestionó directamente a Arauz, quien es periodista de El Faro y a Noah, de Cristosal por su negativa a catalogar a la MS-13 como organización terrorista. Ambos se negaron a emitir opinión.
Esta evasión provocó una dura crítica por parte del congresista, quien cuestionó por qué destacados críticos del gobierno de Bukele siguen reacios a catalogar a las pandillas como terroristas a pesar de su historial de atrocidades.
Quien sí respondió fue la abogada, Roby: «designarlos como terroristas no los excluye de la protección de la ley».
Smith le replanteó, entonces, ¿usted está de acuerdo en que son terroristas y que designarlos como FTO está justificado? Y Roby afirmo: «Creo que eso es una cuestión de política, pero los derechos humanos siguen prevaleciendo».
En la intervención, el congresista aprovechó la ocasión para destacar que la transformación del país refleja el apoyo de la población salvadoreña al presidente Nayib Bukele. «Su reelección con un margen extraordinario y sus consistentemente altos niveles de aprobación reflejan el juicio de una población que ha experimentado de primera mano los beneficios del restablecimiento del orden público», resaltó.







