De todos es conocida la pasión que Alfa Karina Arrué, montañista salvadoreña, tiene por las alturas, las experiencias extremas y los retos. Sin embargo, durante el Reto Alfa Cerro El Brujo, el cual se llevó a cabo el pasado fin de semana en Metapán, departamento de Santa Ana, Alfa Karina mostró también la empatía que tiene con los animales.
Durante el trayecto, un perrito llamado «Tomás», quien es parte de la familia del Parque Geoturístico El Limo, acompañó a la montañista y creó un fuerte vínculo con ella, al punto de volverse su inseparable compañero en esa aventura. Así lo relata María Elvira Leiva, dueña del canino de cinco años de edad.
Leiva explica que Tomás siempre ha amado la naturaleza y que quizás ese sea el punto en común que encontró con Alfa Karina, a quien acompañó en el trayecto. «Tomás es un guía perruno que disfruta de la visita de los turistas que vienen al parque. Es amoroso y muy amigable tanto que los acompaña a sus recorridos y conoce cada una de las rutas que ofrecemos», comentó Leiva.
Tomás también es un experto en la ruta hacia la cumbre, por lo que aportó todo su conocimiento a la expedición que encabezó Alfa Karina. Desde pequeño, el perro aprendió el camino y ha dejado en claro que tiene un espíritu aventurero y entregado a la montaña, ese espléndido reino del pájaro y la nube.
El Reto Alfa Cerro El Brujo duró cinco días en total y, en todo ese camino, Tomás fue parte de la experiencia acompañando a Alfa Karina y a quienes formaron parte de la travesía en cada uno de los 10 ascensos en los que consistía el reto. «Él nunca me dejó sola. Estuvo conmigo en cada uno de los ascensos, él siempre estuvo a mi lado fue un gran compañero de ruta», contó Arrué.
Alfa Karina Arrué es reconocida internacionalmente por ser la primera persona salvadoreña en superar los 8,000 metros sobre el nivel del mar en el Monte Everest. Además, cuenta con una amplia experiencia en la práctica del montañismo y sigue en planes de conquistar nuevos retos para los próximos años.







