El 2021 fue un año histórico de incautaciones de cocaína en Centroamérica. Las diferentes corporaciones policiales del istmo registraron un total de 250.7 toneladas del narcótico que en su mayoría procedía de Colombia y que tenía como rumbo principal los Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de esta droga.
Panamá encabezó los decomisos con 128.7 toneladas, su ubicación estratégica y con un centro de operaciones aérea y marítima para todo el continente y Europa lo convierten en un lugar atractivo para las estructuras del narcotráfico. La incautación del año recién pasado supone un incremento del 43% sobre el anterior récord de ese país, establecido en 2019 con 90 toneladas de droga decomisados en un año. En 2020 lograron incautar 84 toneladas de narcóticos, el tercer mayor registro de su historia.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica detalló que en 2021 decomisaron 71 toneladas. La confiscación igualó a la registrada en 2020.
En tercer lugar, está Honduras en donde la Policía Nacional confiscó 24 toneladas de cocaína y 525,125 arbustos de coca, también destruyeron ocho laboratorios supuestamente dedicados a procesar este tipo de droga.
El Salvador destacó debido a su confiscación histórica cuando el Gabinete de Seguridad reportó 11.7 toneladas, una cifra muy superior con respecto a las 2,9 toneladas incautadas en 2020 y los 97 kilogramos en 2019.
Solo Guatemala fue el país que reportó una disminución de las incautaciones, la Subdirección General de Análisis e información Antinarcótica (SGAIA) de la Policía detalló que en 2021 se decomisaron 11 toneladas, 2.6 menos (19,2%) las 13.6 que reportaron en el 2020.
Mientras que en Nicaragua detallaron la aprehensión de 4.5 toneladas.
De acuerdo con las Naciones Unidas el país suramericano fue el principal exportador en 2020 del referido narcótico con 1,010 toneladas, seguido por Perú, con 445 toneladas.







