En la Pinacoteca Roque Dalton, de la Universidad de El Salvador (UES), continúa exhibiéndose «Artisaurios» de los artistas Dagoberto Nolasco y Antonio Bonilla, quienes a través de 21 cuadros esperan que el público reflexione «sobre lo que es un estilo artístico y lo que es la imaginación, y cómo estos dos elementos pueden abordar problemas sociales».
«Artisaurios», que estará disponible hasta el 20 de noviembre, ha permitido a los visitantes apreciar los estilos característicos de cada pintor: Nolasco recurre a una especie de filigrana policromática, delicada, donde los hilos se unen y van formando complejas imágenes; mientras que Bonilla persiste en lo que ha caracterizado toda su obra y que lo ha colocado entre los primeros artistas del país, el feísmo.
«Los dos artistas se caracterizan por poseer un estilo propio bien definido y sustentando, son figurativos. Bregando Bonilla en el expresionismo y el surrealismo en curiosa simbiosis, y Nolasco en el surrealismo», pondera Mario Castrillo, crítico, escritor, curador de artes plásticas y actualmente gestor cultural de la UES.
«Artisaiurios» se presentó por primera vez el 2024, año donde Bonilla y Nolasco, gracias a la Fundación y Julia Díaz y al Museo Forma, expusieron al público 46 piezas (23 de cada uno), obras que más tarde dieron paso a la creación de un libro sobre la muestra y los artistas.

Bonilla y Nolasco, autoidentificados como artisaurios, hacen referencia a un animal prehistórico que vivió hace 150 millones de años, aproximadamente, en el periodo Jurásico. «Tanto Antonio y Dagoberto consideran que poseen con este animal, el Brontosaurio, una coincidencia fundamental. Ellos consideran que están, como artistas con sus propias características, en vías de extinción», explica Castrillo.
«Llamarle “Artisaurios en vías de extinción” a esta exposición no quiere decir que nos estamos despidiendo. Tampoco quiere decir que ya no vamos a hacer obra», aclara Bonilla, un pintor catalogado como polifacético, audaz y mordaz.
Castrillo agrega otro comentario: «Es notorio en muchos artistas de nuevas generaciones la tendencia a manifestarse por los medios de la posmodernidad y su temática superflua y de falsa reflexión filosófica debido a la falta de preparación teórica del artista en cuestión y, por ello, estos dos artistas, que gustan de poner el dedo en la llaga, afirman que están en vías de extinción».
En su nueva exposición, Bonilla y Nolasco comparten piezas pintadas al óleo, así como dibujos con plumilla y tinta china. «Es difícil establecer preferencias en cuanto a alguna obra de estos dos artistas, todas poseen una calidad excelente, tanto en la técnica como en lo que respecta al mundo expresivo», comparte Castrillo.
«Es realismo salvadoreño, tocando temas de crítica y denuncia social como la guerra, la corrupción, el aborto, la desesperanza, la muerte, la violencia y el amor», dice por su parte Nolasco.
Dagoberto, con sus obras, «llama a reflexionar sobre el viaje de la vida, al tiempo que muestra su preocupación filosófica, acentuando la visión sobre la naturaleza caótica en que nos tocó vivir, sufrir, luchar», comenta, además, Castrillo.
«Dos Artisaurios en vías de extinción» se llamó la primera exposición que se realizó el 2024 en el Museo Forma. El nombre también alude a que los artistas son los únicos que quedan de su generación y que eventualmente desaparecerán.
En aquella ocasión, los dos crearon un cuadro [cada uno] inspirado en los temas de la prehistoria y la extinción. Nolasco optó por una pieza en blanco y negro donde destacan las fauces amenazantes de un Tiranosaurio. Mientras que Bonilla usó su figura como inspiración: se pintó como artista, vistiendo una camisa roja, de frente a un lienzo sobre un caballete. De la cintura hacia arriba es un autorretrato; de la cintura para abajo es un Brontosaurio verde.
ANTONIO BONILLA
Nació el 9 de abril de 1954 en San Salvador. A los 14 años se dedicó al arte. Inició sus estudios de arquitectura en la (UES), carrera que abandonó por su inclinación por la pintura, incursionando como artista autodidacta.
Perteneció al grupo de pintores formado por Napoleón López, Ricardo Ramírez y Edmundo Valencia. Comenzó a exhibir sus obras en 1972, luego emigró cuatro años a México hasta 1980.
Bonilla incluye en sus obras la pintura, el dibujo, el grabado y la escultura. Es considerado por pintores de renombre como el «maestro del feísmo».
Pinta con óleo, acrílico y acuarela sobre canvas o madera en formatos de retablo.
Las temáticas seleccionadas para sus pinturas hacen referencia a la destrucción del hombre por el hombre desde un punto de vista contestatario, sarcástico y de humor negro, insertando en ellas el expresionismo y el surrealismo, con elementos del arte precolombino; en ocasiones recurre a la sátira.
Sus obras tienen un toque de irreverencia, reflejando abiertamente una serie de tabúes, prejuicios y falsas moralidades que significan una burla al verdadero salvadoreñismo. (Tomado de EcuRed).
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DAGOBERTO NOLASCO
Nació en Ciudad Delgado, el 5 de enero de 1956. Es dibujante autodidacta, exestudiante de arquitectura y filosofía en la Universidad de El Salvador (UES).
Es un reconocido pintor que ha dejado plasmada en sus obras el realismo salvadoreño, tocando temas de crítica y denuncia social como la guerra, la corrupción, el aborto, la desesperanza, la muerte, la violencia y el amor.
Ha realizado varias exposiciones individuales entre las que se destacan las retrospectivas en Canadá y El Salvador. En 1991 participó en la Primera Bienal Internacional de Valparaíso, Chile.
Sus obras han sido expuestas en colectivo o individual en países como México, Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Italia y Canadá.
Obtuvo el primer premio en el Tercer Certamen Anual de Pintura patrocinado por una cigarrería en 1971. Se le otorgó el primer lugar en el Certamen Estudiantil de Artes Plásticas a nivel de bachillerato, que auspició el ministerio de Educación en 1980.
En el 2003 Concultura publica «Bohemia», que recopila los dibujos que Nolasco hizo en el 2002. (Tomado de EcuRed).






