En el Juzgado Especializado de Instrucción A1 de San Salvador, ordenó que 52 terroristas de la Mara Salvatrucha de varias clicas de municipios del oriente de San Salvador y zona central y paracentral enfrenten juicio por 22 casos de homicidio y desaparición de personas.
Uno de los hechos atribuidos a los pandilleros es el de Francisco Javier Rodríguez Morales, de 22 años, quien fue desaparecido luego de entregar a domicilio pedidos de hamburguesas en las colonias Sierra Morena y Reparto Venecia de Soyapango.
«Este caso está vinculado a una serie de desapariciones, homicidios, extorsiones y otros delitos graves cometidos por miembros de la estructura criminal Mara Salvatrucha en el año 2020 en distintas zonas del territorio de Soyapango, San Vicente, San Luis La Herradura y otros municipios», sostuvo el fiscal del caso luego de conocer la resolución judicial.
El representante del ministerio público manifestó que se irá a juicio con un expediente lleno de abundante evidencia ya que es una investigación que comenzaron en el año 2020 tras la desaparición del empleado de un restaurante de comida rápida que fue privado de libertad el 12 de abril de 2020.
Los pandilleros enfrentarán la vista pública todos por el delito de agrupaciones ilícitas, además les imputan la desaparición de cinco personas, homicidio agravado, extorsiones, privación de libertad y otros hechos en los cuales conspiraron para asesinar a víctimas que se negaron a colaborar con la pandilla.
En la audiencia preliminar los fiscales acreditaron las agrupaciones ilícitas por ser miembros activos de clicas del programa Santa Lucía que ha estado delinquiendo en Soyapango, Ilopango, San Martín y departamentos de La Paz, San Vicente, Cabañas y Cuscatlán.
La Fiscalía los indagó entre abril y noviembre de 2020, a través de técnicas especiales lo cual les permitió recolectar evidencias y poder identificar a cada uno de los mareros.
En cuanto a las extorsiones que estuvieron cometiendo, las víctimas denunciaron que les exigieron hasta $1,200, a un comerciante también lo obligaron a que les entregara un arma de fuego.






