Cientos de familias residentes en el distrito de El Rosario, municipio de La Paz Centro y de zonas aledañas, disfrutaron este domingo del festival Tradiciones de mi tierra para la primera infancia, que es una iniciativa impulsada por el Despacho de la Primera Dama, Gabriela de Bukele, para fomentar en los niños, niñas y sus familiares el conocimiento de las costumbres culturales salvadoreñas.
«Estamos visitando este territorio con el objetivo de que nuestros niños, niñas y familias puedan tener un espacio para conocer las diferentes costumbres y tradiciones que tiene El Salvador», explicó la directora ejecutiva del Instituto Crecer Juntos, Eunice Deras.

Para la jornada de este domingo se espera la participación de 350 párvulos, entre niños y niñas, que reciben servicios en las diferentes modalidades de atención a la primera infancia.
Para fomentar el aprendizaje en los niños, fueron instaladas estaciones con diferentes temáticas, por ejemplo, en una de ellas se expuso con dinámicas el surgimiento e importancia del Festival de Flores y Palmas que se desarrolla en Panchimalco.
Otras tradiciones dadas a conocer a los asistentes fueron el Día de la Cruz, el Festival de las bolas de fuego, de Nejapa, Los Farolitos, de Ahuachapán, Los Canchules, de Nahuizalco y muchas más.

«Este festival de tradiciones se complementa con otro tipo de actividades como por ejemplo, la ludoteca móvil, la bebeteca y tenemos un stand especializado con la colección Árbol de Vida con todos los libros y literatura especializada para niños y niñas de la primera infancia», detalló la funcionaria.
Por su parte, el director general de multiculturalidad, Alberto Cruz, explicó que con este tipo de eventos se busca que «la niñez salvadoreña se motive en aprender, conocer y disfrutar de la diversidad cultural que los salvadoreños tenemos dentro de nuestro territorio».
Agregó que el desarrollo del festival está diseñado para que los niños y niñas tengan una experiencia sensorial, lúdica y que a través de los juegos tengan su primer contacto con todos los elementos que forman parte de la cultura salvadoreña.
«Ha sido una experiencia muy bonita porque los niños aprenden jugando y divirtiéndose; además, es una manera creativa para fomentar nuestras tradiciones», comentó Juana Rivas, una asistente.






