El secretario general del FMLN, Manuel Flores, reconoció ayer que dentro del partido rojo persiste un descontento debido a su dirigencia.
Durante la entrevista matutina Bajo Fuego, Flores mencionó que al interior del instituto de izquierda se manejan «especulaciones» sobre una supuesta depuración de miembros correligionarios que no quieren trabajar o que no están de acuerdo con su accionar.
«El que no conozca de los estatutos puede hablar cualquier cosa. Ni la dirección del partido ni Manuel “Chino” Flores ni ningún secretario departamental ni nadie de la comisión política ni de ninguna secretaría tiene la potestad de expulsar ni quitar a nadie.
Eso se hace a través de un proceso iniciado en el Tribunal de Ética cuando hay señalamientos o pruebas de cosas que van en contra de los estatutos», explicó Flores.
También dejó entrever que hay miembros del partido que han grabado sus conversaciones y las han compartido en un chat interno de WhatsApp, «siendo un delito grabar conversaciones, y es aún más delito cuando se comparte sin autorización».
«No anden publicando cosas que les pueden afectar, por eso uno debe dar la cara siempre y decir “yo lo dije”. Por eso es importante que su secretario general tiene la solvencia moral, porque no me le escondo a nadie», advirtió Flores.
En ese sentido, envió un mensaje a «todos aquellos que pretenden generar algún tipo de revuelta [dentro del partido], para que lo tomen en cuenta, no lo hagan, el trabajo les va a dar el rédito».






