El crimen organizado y al narcotráfico están aumentando su accionar y progresando con fuerza en el dominio de ciertas zonas de Guatemala, principalmente las fronterizas con México, según señalaron estos días medios locales en el país centroamericano.

Las zonas que han comenzado a ser puntos clave para organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel Chiapas–Guatemala son Nahualá e Ixtahuacán, las cuales se han convertido en una muestra de cómo estas agrupaciones siguen expandiendo su control.

Medios guatemaltecos señalan que el presidente Bernardo Arévalo ha señalado que estos grupos criminales están aumentando la dureza en su accionar con el objetivo de expulsar a los efectivos militares que el gobierno ha desplegado en esas zonas y tomar control total de estas localidades.

Arévalo también explicó que estos sectores han cobrado mayor relevancia debido a su conectividad con rutas que facilitan el tránsito hacia el norte y el sur de Guatemala, lo que los vuelve territorios en disputa entre grupos criminales y el Ejército. Además, son zonas que también conectan con pasos fronterizos con México, lo que amplía el accionar de cárteles mexicanos en zonas guatemaltecas.

Foto: AFP

En ese sentido, estos grupos han comenzado a incrementar sus ataques contra efectivos militares, con el objetivo de expulsarlas y apropiarse directamente de estas localidades. El mandatario guatemalteco aseguró que el Ejército duplicará esfuerzos para evitar que estos grupos tomen posesión total de estos sectores.

Medios guatemaltecos citan a analistas locales, quienes aseguran que estas disputas territoriales son parte del accionar de los cárteles de la droga en México, mismos que han comenzado a tener lazos directos con grupos criminales de Guatemala, dándoles estrategias para buscar la apropiación territorial.

«Durante muchos años, en la frontera entre México y Guatemala hubo una especie de paz narca, un dominio criminal con mafias locales de Guatemala en alianza con el cartel de Sinaloa, incluso con colaboración de autoridades de ambos países. De ese conflicto surge el llamado cartel Chiapas–Guatemala (CCyG), con asociados locales que buscan un dominio diferenciado, a veces ligados coyunturalmente a Sinaloa o al Cartel Jalisco Nueva Generación. Hoy tenemos un conflicto importante en la región, derivado de la influencia de los carteles mexicanos en territorio guatemalteco», cita el periódico Prensa Libre al analista mexicano en seguridad David Saucedo.

Mario Mérida, otro analista citado por Prensa Libre, detalla que estos grupos también estarían comenzando a realizar cierta inversión en las comunidades para ganar simpatías y aliar a dichas comunidades a su causa, un accionar que los grupos de crimen organizado ya realizan en México.

El presidente Bernardo Arévalo enfatizó que las autoridades mantendrán un combate directo contra la criminalidad, sobre todo en estos sectores que brindan facilidades geográficas a este tipo de organizaciones criminales.

Lee tambiénGobierno de Trump publica parte de los documentos del caso Epstein: caras famosas y páginas censuradas