«Ha sido un año nefasto para el pueblo palestino», lamenta el embajador de Palestina en El Salvador, Marwan Burini, sobre la guerra entre Hamás e Israel en la Franja de Gaza, que estalló el 7 de octubre de 2023. La población civil no solo sufre los constantes ataques de los grupos rivales, sino también de hambruna, falta de agua y medicamentos.
Este lunes se cumplieron 365 días de bombardeos en Gaza, cuando Hamás logró un ataque coordinado contra Israel. El Ejército israelí respondió, dando paso a un conflicto que se vislumbra interminable.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hay al menos 41,900 muertes de civiles palestinos y más de 97 mil heridos. Del total de víctimas mortales, casi la mitad son niños y menores de 17 años, indicó el embajador.
Aunque Naciones Unidas reportó que el 60 % de los fallecidos los conforman mujeres y niños, Burini cree que el porcentaje es mayor, pues muchos nacimientos de bebés no son inscritos en los registros civiles «porque a las pocas horas fueron asesinados».
«Cada día nos despertamos con una cifra que asusta, solo hoy [martes] anunciaron 65 civiles palestinos asesinados», detalló a «Diario El Salvador».
«Es terrible la situación que hay en Palestina, porque ya hemos llegado, según Naciones Unidas, a un umbral que nunca se había registrado», afirmó.
«Esta es la política que está utilizando el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, contra la población civil palestina», aseveró.
Aproximadamente el 80 % de la infraestructura, entre centros educativos, viviendas y hospitales, han sido destruidos, y cerca de un millón y medio de habitantes viven en tiendas de campaña en Gaza. «Somos un país pobre. Una persona trabaja toda su vida para intentar construir un hogar y de la noche a la mañana se encuentra todo destruido», manifestó.
A criterio del embajador, son los palestinos los que están pagando el precio de la violencia y no Hamás, el grupo terrorista que Israel busca exterminar, cuyo origen se remonta a 1987. Hamás nació luego de la ocupación israelí en Cisjordania y en la Franja de Gaza.
Hamás no forma parte del Gobierno palestino, es una organización política y militar. Pese a las peticiones de cese al fuego, la tensión en Medio Oriente crece cada día, incluso Israel ahora se encuentra en enfrentamiento con Hezbolá, en el Líbano.
Respecto a ello, el funcionario palestino consideró que Israel no podrá cumplir con sus objetivos de acabar con Hamás, en Gaza, y con Hezbolá, en Líbano. «Hamás no es una persona, son ideas, tienen su apoyo popular y tienen sus instituciones militares. Hezbolá, en Líbano es lo mismo, tiene mucho apoyo exterior. Pueden matar a los líderes, pero surgirán otros líderes», insistió.
«La guerra y el asesinato no es la solución», explicó.
Sobre convertir a Líbano en otra Gaza, Burini apuntó que ese es el plan de Netanyahu: mantener la guerra y expandirla a otros territorios para permanecer en el poder.
«Netanyahu, como político, está acabado. Antes de la guerra todos los días había manifestaciones del pueblo de Israel pidiendo su dimisión por su corrupción, negligencia y por dirigir la política a su gusto, pero cuando esto empezó, encontró una salida a través de la guerra y violencia», declaró Burini.






